C.C.U.N.T.E.U.C. C48
Al oĆr que la puerta se abrĆa con cautela, me detuve en seco, a punto de ir a tomar una ducha.
Casi ninguna sirvienta se baƱa a esta hora del dĆa. La Ćŗnica persona con la que me topĆ© mientras me duchaba despuĆ©s de mi entrenamiento matutino fue una sirvienta que habĆa derramado jugo de tomate.
AdemĆ”s, ya habĆa oĆdo de Claire que la mayorĆa de los sirvientes habĆan sido movilizados para la limpieza general del edificio principal.
HabrĆa quedado un nĆŗmero mĆnimo de sirvientes atendiendo a Theodore, pero realmente mĆnimo; era sospechoso que alguien estuviera en el baƱo en ese momento.
"¿QuiĆ©n estĆ” ahĆ?"
RecogĆ sigilosamente la ropa que estaba a mis pies y me cubrĆ con una fina camisa que dejaba al descubierto la silueta de mi cuerpo.
“……”
En lugar de escuchar quejas sobre derramar salsa accidentalmente mientras preparaban el almuerzo de Theodore o sobre la necesidad de ducharse antes del almuerzo por estar cubierto de polvo, solo hubo silencio.
La falta de respuesta me hizo darme cuenta de que definitivamente algo estaba mal.
Cubrà mi frente con ropa y di un paso atrÔs vacilante, buscando rÔpidamente otra salida con la mirada.
Pero esto era un baƱo. La ventana estaba situada en un lugar alto y era muy pequeƱa, por si habĆa mirones.
MirĆ© hacia la ventana, pero fue inĆŗtil. Aunque era pequeƱa de estatura, estaba claro que, pase lo que pasara, solo mi cabeza podrĆa pasar por allĆ.
'¿QuĆ© tengo que hacer?'
Al oĆr las fuertes alarmas en mi cabeza, me devanĆ© los sesos desesperadamente.
"¿Hola?"
El sonido que atravesó la alarma fue el de una voz masculina profunda. Y pronto, el dueƱo de la voz apareció ante mĆ.
A primera vista, el hombre que parecĆa bastante fuerte tenĆa un rostro que nunca habĆa visto antes en el anexo. Me miró y arqueó ligeramente las cejas.
“Este es el baƱo comunitario de mujeres. El baƱo de hombres estĆ” al otro lado del pasillo. Has venido al lugar equivocado”.
“Oh, ¿es asĆ?”
El hombre asintió con la cabeza ante mis palabras, pero no salió ni miró el cartel de la puerta. No habĆa sido un error haber venido aquĆ.
“La puerta estaba abierta, asĆ que pensĆ© en entrar”.
Me enfureció la respuesta del hombre acompañada de una sonrisa petulante. Era un baño común que usaban todas las empleadas domésticas.
Aunque se colocó una pantalla para que el interior no fuera visible inmediatamente cuando se abrĆa la puerta, esta no estaba cerrada con llave cuando estaba en uso.
Era un lugar lleno de actividad por la maƱana o por la tarde despuĆ©s de terminar el trabajo del dĆa.
Si cada una de las muchas criadas que trabajan en el anexo cerrara la puerta y se baƱara una a la vez, les llevarĆa toda la noche, asĆ que no se podĆa evitar.
“¡Pervertido!”
MirƩ al pervertido y gritƩ.
—Eso es un poco injusto, ¿no crees? No he visto nada todavĆa. Bueno, tal vez dentro de un rato no me sienta tan injustamente acusado.
El hombre recorrió mi cuerpo con la mirada de arriba abajo con una mirada lasciva. No me tocó, pero la forma en que su mirada parecĆa acariciar mi cuerpo me puso los pelos de punta.
"D, ¿sabes quiĆ©n soy? ¿No ves este pelo?"
Intenté utilizar la creencia común de que el cabello rosado pertenece a las brujas para salir de esta situación.
"Lo sƩ."
Desafortunadamente, parecĆa que el hombre no creĆa en supersticiones.
“La criada encargada de servir el tĆ© a Theodore de Caro”.
AdemĆ”s, Ć©l sabĆa exactamente quiĆ©n era yo. ParecĆa que nuestro encuentro en ese baƱo no habĆa sido casual.
"¿QuiĆ©n eres?"
Agarrando la ropa que me cubrĆa, preguntĆ©.
"¿A mĆ?"
Entonces el hombre sonrió como si hubiera estado esperando esa pregunta.
“La persona que te secuestrarĆ”.”
Ante su respuesta me mordà el labio. No era casualidad que entrara al baño cuando yo estaba sola.
“¿Por quĆ© yo?”
“Porque me dijeron que habrĆa dinero en ello”.
"¿OMS?"
-Bueno, realmente no puedo decir mucho.
El hombre se encogió de hombros y se acercó a mĆ. Reflexivamente, di un paso atrĆ”s para poner distancia entre nosotros.
ParecĆa como si alguien se hubiera duchado por la maƱana; el sonido del chapoteo resonó cuando mis pies descalzos tocaron el agua estancada en el suelo.
“Lo importante es que por ese trabajo esa persona ofreció 1 millón de lunas”.
“¿1 millón de lunas?”
Era menos de lo que Theodore me habĆa dado para comprarme un vestido, e incluso menos que mi salario mensual. No podĆa creer que mi rescate sólo valiera eso.
“Te darĆ© mĆ”s.”
“¿En serio? ¿CuĆ”nto?”
El hombre preguntó, aparentemente bastante intrigado por mi oferta.
“El doble de esa cantidad, 2 millones de lunas. Lo tengo en mi habitación ahora mismo”.
"Mmm……"
El hombre fingió pensar un momento. Su expresión y sus gestos me impacientaron.
“Eso podrĆa ser difĆcil.”
“Si esto no es suficiente, puedo dar mĆ”s”.
"¿CuĆ”nto cuesta?"
El hombre volvió a preguntar. Me puse nervioso pensando en cuĆ”nto debĆa nombrar. Nunca pensĆ© que en mi vida estarĆa negociando un rescate por mĆ.
“¿CuĆ”nto se necesitarĆa si me comprara yo mismo?”
“¿Y bien? Ni siquiera yo sĆ© cuĆ”l es tu valor exacto en este momento”.
“¡Dijiste que era 1 millón de lunas antes!”
“Ese fue el precio que paguĆ© por sacarte de esta mansión. DespuĆ©s de eso, tu cuerpo serĆa mĆo. De hecho, ese es el verdadero premio”.
“¿Mi cuerpo…?”
—SĆ. Yo no creo en supersticiones, pero la gente corriente sĆ. Tu pelo seguro que se vende a un precio muy alto. Y bueno, tu cara es bastante bonita, y tu cuerpo, ¡vaya!, es muy bonito, asĆ que mis contactos seguro que pagarĆ”n un buen precio por Ć©l.
El hombre me miró como si esperara que le agradeciera por su "amable" explicación. Sin embargo, lo que sentà no fue gratitud sino disgusto.
—Bueno, basta de explicaciones, tengo trabajo que hacer. Parece que no cooperarĆ”s de buena gana.
El hombre se rió con desdĆ©n mientras lo miraba fijamente, como hace la mayorĆa de las personas cuando me ven por primera vez.
Esta situación en realidad me favorecĆa. Si me trataba como a una chica impotente, serĆa mĆ”s fĆ”cil derribarlo en el momento en que se acercara a mĆ.
El hombre que tenĆa delante parecĆa tener el doble de mi peso, pero teniendo en cuenta los sacos que habĆa llevado sobre mis hombros hasta ahora, definitivamente era posible.
De hecho, podrĆa ser mĆ”s fĆ”cil ya que no tuve que preocuparme por romperlo al dejarlo en el suelo.
"Necesito hacerlo mƔs complaciente".
Mientras se acercaba, di otro paso atrƔs.
—¡No! ¡No te acerques mĆ”s!
Entonces, con expresión y voz asustada, le grité.
Sorprendentemente, al oĆr eso, el hombre se detuvo en seco.
¿Eso realmente funcionó?
“¿Tienes algĆŗn tipo de plan?”
H, ¿cómo lo supo?
Me sorprendieron sus palabras, ya que habĆa planeado darle la vuelta en el momento en que se acercara.
“Al verte actuar mal, como si tuvieras miedo, parece como si estuvieras tratando de hacer alguna broma…”
El hombre miró alrededor del baño con expresión cautelosa, incluso miró hacia atrÔs.
Theodore se dio cuenta instantÔneamente cuando fingà desmayarme antes; parece que mis habilidades de actuación no han mejorado desde entonces.
"No deberĆa volver a actuar nunca mĆ”s."
Me lo resolvĆ firmemente a mĆ mismo.
“De todos modos, ¿quĆ© puede hacer una niƱa con sus trucos?”
DespuĆ©s de confirmar que no habĆa nada, el hombre volvió a fijar su mirada en mĆ y sonrió.
“Si estĆ”s intentando hacerme una broma con tu cuerpo, fingirĆ© caer en la trampa incluso si lo sĆ©”.
Mi actuación facial no funcionó, pero al final las cosas salieron como yo querĆa. El hombre se acercó a mĆ con una postura mĆ”s relajada que antes.
Cuando estaba casi a mi alcance, el hombre extendió su mano hacia mĆ.
'¡Ahora es el momento!'
ArrojĆ© la ropa que me cubrĆa al suelo y di un paso hacia el hombre.
En lugar de huir, me acerqué a él, lo que dejó al hombre momentÔneamente perplejo.
De todas formas, agarrƩ su mano que intentaba alcanzarme con una mano y girƩ mi cuerpo.
"¿Eh?"
PodĆa sentir su confusión mientras tensaba los brazos y las piernas para resistir, pero ya era demasiado tarde.
Mi otra mano agarró firmemente su antebrazo superior y ya estaba doblando mi cuerpo.
"¡Holaaaaa!"
El gran peso del hombre se sintió en los músculos de mi brazo y mi espalda, pero fue sólo por un breve momento.
"¡¡¡Chapoteo!!!"
El peso que sentĆa en mi espalda desapareció con el sonido de un gran chapoteo.
DetrĆ”s de mĆ habĆa un lugar lleno de agua para lavarse. El hombre se sumergió en ella, haciendo un ruido tan grande como su tamaƱo.
Para ser precisos, lo habĆa golpeado contra Ć©l.
“Jajajaja…”
Mientras me salpicaba como una lluvia feroz, jadeĆ© tratando de recuperar el aliento que habĆa estado conteniendo, sin siquiera darme cuenta de que lo estaba haciendo.
El hombre se retorcĆa en el agua, de la que ya no quedaba mucho.
HabĆa esperado que se desmayara inmediatamente, pero me parecĆa difĆcil lograrlo con el giro que habĆa aprendido mientras jugaba con los niƱos mayores del pueblo.
'¡Tengo que huir!'
Por mĆ”s fuerte que fuera, nunca habĆa estado en una pelea.
Hace poco, mientras entrenaba con Inst, me di cuenta de algo: ser fuerte era sin duda una ventaja, pero no era suficiente por sĆ solo.
Tensar la cuerda del arco era fÔcil, pero dar en el blanco con precisión era otro problema.
Puede que fuera mĆ”s fuerte que ese hombre, pero no sabĆa cómo apretar el puƱo durante una pelea, dónde golpear para dar un golpe crĆtico o cuĆ”nta fuerza estaba permitida.
Para empezar, ni siquiera estaba seguro de poder golpear a alguien.
Entonces decidĆ salir corriendo del baƱo. El pasillo todavĆa estaba vacĆo.
Sin embargo, sabĆa con certeza que habĆa alguien en esta mansión.
“¡¡Theodore!!”
GritƩ ese nombre en voz alta.
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