C.C.U.N.T.E.U.C. C47
Fe y confianza.
Las palabras son fĆ”ciles, pero demostrarlo de forma visible es difĆcil.
“Disculpe, ¿pasa algo malo con el tĆ©?”
Sintiendo la mirada de Theodore sobre mà por un rato, finalmente reunà mi coraje y le pregunté.
—No. ¿Por quĆ©? ¿Se metió algo extraƱo en el tĆ©?
—¿QuĆ©? ¡Por supuesto que no! ¡JamĆ”s harĆa algo como escupir o dejar caer sudor en el tĆ© que estĆ” bebiendo Lord Theodore!
“…¿Por quĆ© tu explicación es tan especĆfica?”
Por supuesto, no era posible. En mi pƔnico, dije la verdad sin pensar.
¡Ah, pero nunca lo he conseguido!
—Si no hay nada malo con el tĆ©, ¿por quĆ© me miras tan fijamente?
"Simplemente porque."
La respuesta de Teodoro fue simple y mi mente se volvió complicada.
Mi trabajo consistĆa en prepararle el tĆ© y esperar a su lado hasta que terminara de beberlo. Y, una vez que terminaba de beberlo, limpiarlo tambiĆ©n formaba parte de mi trabajo.
Hasta ahora, Theodore leĆa la mayor parte del tiempo mientras tomaba tĆ©.
A veces, él conversaba conmigo sobre esto y aquello, pero hoy, simplemente se quedó mirÔndome sin decir una palabra.
Como si dijera: 'PruƩbame pronto tu fe y confianza'.
Sinceramente, era insoportablemente pesado. Para evitar esa mirada pesada, girƩ la cabeza sutilmente y comencƩ a examinar la esquina del sofƔ.
"…Lindo."
Fue tan agobiante que debĆ oĆr algo extraƱo. OĆ una alucinación.
Yo era el Ćŗnico en esa habitación que podĆa hablar, pero no podĆa obligarme a mirar a la entidad que habĆa hablado, tratando en cambio de interpretar el significado de lo que pensĆ© que era una alucinación que acababa de escuchar.
Pero hasta donde yo sabĆa, la palabra “lindo” solo tenĆa un significado.
Es decir, significaba “lindo”.
'¿PodrĆa ser? Es una palabra que no deberĆa salir de la boca de un protagonista masculino trĆ”gico.'
LevantĆ© un poco la cabeza para mirar a Theodore. Ćl seguĆa mirĆ”ndome con expresión inexpresiva.
Seguramente debo haber escuchado algo mal.
—Me pareció oĆr algo ahora mismo. ¿Por casualidad fue algo que dijiste?
"SĆ."
—Entonces, lo siento, pero creo que escuchĆ© mal. ¿PodrĆas repetirlo, por favor?
Estaba esperando que me pidiera mĆ”s tĆ© o que me ordenara llevĆ”rmelo ya que habĆa terminado de beber.
"Lindo."
Sin embargo, lo que me impactó fue la misma palabra que pensé que era una alucinación.
TratĆ© desesperadamente de interpretar esa palabra, no como una alucinación, sino en el contexto de las trĆ”gicas historias que habĆa leĆdo en mi vida pasada.
¡Y por fin! Deduje la situación en la que la palabra “lindo” podrĆa salir de la boca de un protagonista masculino trĆ”gico.
Cuando la protagonista femenina es sorprendida haciendo un intento inĆŗtil de escapar, o cuando se descubre el plan de un villano menor para hacerle daƱo, los protagonistas masculinos trĆ”gicos dirĆan esto.
"EstƔs jugando de una forma muy tierna."
Y lo decĆan con una sonrisa burlona, una comisura de la boca levantada y una mirada como si estuvieran a punto de devorar a la otra persona.
Puedo afirmar que la situación que siguió a esas palabras de boca de un protagonista masculino trÔgico no fue agradable. La situación para la persona descrita por esa palabra fue aún mÔs terrible.
Si yo fuera una protagonista femenina que huye, inevitablemente me verĆa confinada en una cama durante dĆas seguidos, atormentada por el protagonista masculino. Y si fuera un villano... Descansa en paz.
"Lo lamento."
Tan pronto como evalué la situación, una disculpa inmediata brotó de mis labios.
Obviamente, yo no era la protagonista femenina ni habĆa planeado huir. Entonces, ¿quĆ© serĆa?
¡Yo serĆa un villano inĆŗtil por el que pronto habrĆa que orar por el pecado de atreverse a escupir en el tĆ© del protagonista masculino!
“¿QuĆ© hiciste mal?”
–Preguntó Theodore, frunciendo ligeramente el ceƱo.
"Lo hice."
"¿Hizo quĆ©?"
A pesar de saberlo todo, el persistente interrogatorio de Theodore, decidido a hacerme confesar mi falta, me hizo morderme el labio.
Pero si Ć©l querĆa que lo hiciera, tenĆa que decirlo en voz alta. Resistirme sólo empeorarĆa el final.
“TratĆ© de escupir en la tetera de la que bebĆa Lord Theodore”.
"…¿QuĆ©?"
—¡Ah, pero nunca lo he logrado! ¡De verdad!
Añadà apresuradamente una explicación, mirando a Theodore con expresión suplicante.
Seguramente me estĆ” mirando con una expresión aterradora... ¿no?
En cambio, Theodore me miró con expresión de incredulidad. Luego, miró la tetera y frunció aún mÔs el ceño.
“Intentaste escupir…”
—¡No! ¡No escupĆ! ¡Ni una sola vez! ¡Era solo un plan! ¡Un plan que nunca tuvo Ć©xito!
—¿Por quĆ© demonios harĆas un plan asĆ?
Ante la pregunta de Theodore, finalmente me di cuenta de que habĆa caĆdo en una trampa que nadie mĆ”s habĆa tendido, excepto yo mismo.
"Bien…"
Me quedĆ© en silencio, pensando en cómo escapar de esta trampa. Al mirar a Theodore, el surco que tenĆa entre las cejas se habĆa suavizado.
“Estaba tratando de prevenir la locura de antemano”.
DecidĆ ser honesta. SabĆa que, a veces, los villanos caen en la trampa de mentirle al protagonista masculino y terminan en una situación terrible.
“La locura de Lord Theodore puede calmarse con mis fluidos corporales. Por eso, pensĆ© que si los tomaba con anticipación, antes de que apareciera la locura, podrĆa evitarla…”
“¿Admisión preventiva?”
La incredulidad era evidente en la voz de Theodore.
Lo sé. Es una hipótesis no demostrada.
Que me atrevà a escupir en el té del heredero del Gran Duque de Caro para demostrar una hipótesis no probada.
“Si eso fuera posible, el Gran Ducado de Caro habrĆa transmitido el secreto de tomar los fluidos corporales de una bruja todas las maƱanas, no el secreto de que los fluidos corporales de una bruja pueden calmar la locura”.
…¿QuĆ©?
“Mis antepasados quizĆ” estaban locos, pero no eran tontos”.
Con una pierna cruzada y los brazos cruzados, la mirada de Theodore hacia mà estaba llena de la implicación de que yo era el tonto.
Y asentà con la cabeza en señal de acuerdo.
En efecto. PensĆ”ndolo bien, a lo largo de los siglos, decenas de personas habrĆan sufrido esta locura, por lo que la familia Caro debió buscar medidas preventivas.
Pero el único método que encontraron aquellos con riqueza y poder fue calmar la locura después de que se manifestara.
Y eso tambiƩn, a travƩs de un mƩtodo tan cruel o vergonzoso como el uso de fluidos corporales.
“Lo siento. Solo pensĆ© que era un buen mĆ©todo”.
Con el rostro tan sonrojado como mi cabello, me excusƩ.
“Ese dĆa, el primer dĆa, me dolĆa el brazo por la mordedura. Entonces, pensĆ© que serĆa bueno encontrar una manera que no me doliera... Lo siento. Mi forma de pensar fue miope”.
“……”
Theodore me miraba fijamente, como lo hizo al principio, en respuesta a mi disculpa. Luego, bajó la mirada para mirar mi brazo.
“¿AĆŗn te duele?”
"¿QuĆ©?"
"Tu brazo."
MirĆ© rĆ”pidamente mi brazo, que Theodore estaba observando. Ahora que era otoƱo y vestĆa un uniforme de sirvienta de manga larga, la herida anterior estaba cubierta por la ropa y no era visible.
—No, no. Ya estĆ” todo curado. Me dolĆa antes. Ahora estĆ” perfectamente bien.
MovĆ mi brazo deliberadamente para mostrĆ”rselo, pero Theodore todavĆa miraba mi brazo con una expresión seria.
"¿Ves? EstĆ” bien, ¿verdad?"
Para tranquilizarlo, me arremanguĆ© y le mostrĆ© la herida donde Theodore me habĆa mordido antes.
Donde antes estaban sus afilados colmillos, ahora sólo quedaban dos cicatrices redondas y rosadas.
Incluso a primera vista, estaba claro que la herida habĆa sanado, pero Theodore no podĆa apartar los ojos de mi brazo, como si intentara ver a travĆ©s de mi piel.
Incluso entrecerró los ojos y miró muy de cerca.
Pero ¿quĆ© es lo que no le agrada ahora?
Yo, el villano sin valor cuyo plan habĆa sido descubierto, gritĆ© en mi interior y recĆ© para que el trĆ”gico protagonista masculino se detuviera allĆ.
“Y ademĆ”s de morder, ahora hemos encontrado otra forma”.
Mientras bajaba la manga, cambiƩ de tema.
"AsĆ es."
Afortunadamente, Theodore siguió mi ejemplo. Incluso apartó la mirada de mi brazo, me miró y sonrió levemente.
“Encontramos otra manera, ¿no?”
Me sentĆ seguro de haber escapado de la trampa.
Pero de alguna manera, la sensación de que la sonrisa de Theodore me estaba llevando a otra trampa... debe ser mi imaginación, ¿verdad?
* * *
Hoy el pasillo estaba inusualmente tranquilo.
Por lo general, cuando me dirigĆa a baƱarme despuĆ©s del entrenamiento matutino, me encontraba con uno o dos sirvientes ocupados.
La gente sigue su propio camino, quitando el polvo diligentemente o limpiando las ventanas.
Pero hoy no habĆa nadie.
—Ah, es cierto. Hoy es el gran dĆa de limpieza en el edificio principal, ¿no?
RecordƩ lo que dijo Claire anoche.
Ella mencionó que los sirvientes del anexo tambiĆ©n fueron movilizados para la limpieza del edificio principal, por lo que estarĆa en el edificio principal desde la maƱana hasta la noche y no podrĆa verme.
“¿Dijo que la limpieza durarĆa hasta maƱana o pasado maƱana?”
Incliné la cabeza, pensativo, y entré al baño común que usaban los sirvientes. Normalmente, a esa hora estaba tranquilo porque nadie se estaba bañando, pero hoy estaba excepcionalmente silencioso.
Tan silencioso que podĆa oĆr el sonido de las telas rozĆ”ndose entre sĆ e incluso el sonido de la ropa cayendo al suelo mientras me desnudaba.
"¿Eh?"
Entonces, cuando oà un ruido afuera, lo noté fÔcilmente.
Definitivamente habĆa algĆŗn movimiento fuera de la puerta.
"¿Hay alguien ahĆ?"
Aunque todavĆa llevaba puesta la camisa y me cubrĆa con las manos, levantĆ© la voz, pero no hubo respuesta.
“¿EscuchĆ© mal?”
InclinĆ© la cabeza y me girĆ©, con la intención de comprobar si salĆa suficiente agua de la tuberĆa conectada al arroyo cercano para poder baƱarme.
"Creeeak."
Si no hubiera sido por el sonido desagradable de la puerta del baño, hinchada por la larga exposición a la humedad, al abrirse.
