N.Q.H.U.C.R.C.E.V! C63
De repente, incluso si le pedĆan que hablara, no habĆa nada que decir y nada que Ć©l quisiera decir.
AdemĆ”s, la cama y la almohada eran tan suaves que ni siquiera tenĆa ganas de
levantarse, lo cual era incómodo.
AdemĆ”s, incluso si lo amenazaban, Ć©l no se sentĆa intimidado, ya que sus manos
temblorosas no podrĆan golpearlo adecuadamente.
Tedric colocó torpemente ambas manos sobre su muslo y parpadeó.
"DƩjame hacerte una pregunta primero. ContƩstame honestamente".
Min-joo miró severamente a Tedric y hizo clic con el revólver. Sus ojos rosados brillaban
intensamente a la luz de las velas.
¿QuĆ© significa para usted el puesto de emperador?
'Tengo que responder? PermĆtanme ejercer mi derecho a guardar silencio".
"Dije que respondieras honestamente.
"No ejercĆ honestamente mi derecho a guardar silencio?"
Malditca actitud de prĆncipe.
Es algo que se supone que es bueno para uno mismo, pero en lugar de aceptarlo
amablemente, se enoja y da vuelta la mesa.
Hablar en una relación en la que no se ha creado confianza no parecĆa eficaz.
Min-joo pensó que primero necesitaba ganarse la confianza de Tedric, por lo que casualmente apoyó la barbilla en la mano y se sentó.
"Entonces, ¿por quĆ© no preguntas primero? ¿QuĆ© tal si nos hacemos preguntas y respondemos?"
Por quƩ llegar tan lejos?
"TĆŗ tambiĆ©n debes tener preguntas para mĆ. Si respondo honestamente primero, tu puedes hacer lo mismo.
Tedric pareció vacilar, cerró la boca y puso los ojos en blanco. El tiempo transcurrido en la
Contemplación no fue largo.
QuƩ ocupada estƔ su pequeƱa mente.
Min-joo miró su pequeña cabecita y se rió entre dientes.
¿Por quĆ© Min-joo quiere convertir a Ceteran en emperador?
"Por una vez, no estƔs andƔndote por las ramas y preguntando directamente. Primero, es
llevar la paz a todos".
Se pasó los dedos por el pelo rubio claro, dejando al descubierto su limpia frente.
No Soy capaz de ser un buen emperador?"
"Es mi turno de hacer una pregunta.
Tedric miró a Min-joo estupefacto y luego asintió. Min-joo se tocó la mejilla con la mano
apoyada en la barbilla y preguntó.
"¿QuĆ© significa para ti ser emperador?"
Tedric respondió sin dudarlo. A pesar de decir que ejercerĆa su derecho a permanecer en
silencio, parecĆa que ya habĆa decidido la respuesta en su mente.
"Es algo que deberĆa suceder naturalmente."
Puedes explicar un poco mƔs?"
"No quiero".
"No te sientes agobiado u obsesionado? La razón por la que quieres el puesto de emperador incluso hasta el punto de morir podrĆa deberse al lavado de cerebro y la obsesión".
"Es mi turno de preguntar. ¿No soy yo el sĆŗbdito apto para ser emperador? Mirando hacia
el futuro, incluso desde tu perspectiva."
Min-joo no pudo mirar sus tiernos y suavemente brillantes ojos rosados, asà que giró la cabeza.
La pared, ya fuera de mĆ”rmol o de pintura, parecĆa opaca.
"Honestamente, si. Has practicado una polĆtica que llena el estómago de los nobles. Es como si los nobles fueran los Ćŗnicos que importan. No creo que eso te convierta en un buen emperador.
"¿Si hubiera una razón?"
Min-joo miró a Tedric con los ojos entrecerrados. Tedric, como si eligiera cuidadosamente
sus palabras, desvió la mirada y finalmente guardó silencio.
Min-joo se sentó, encorvada, con el cabello cayendo en cascada sobre sus hombros. Su ropa se sentĆa hĆŗmeda.
"Incluso si hubiera una razón, al final la gente muere de hambre y deambula por las calles."
"Ni siquiera darÔs una oportunidad de redención?"
"¿Necesita una oportunidad de redención?
Tedric no respondió pero sonrió. Min-joo se inclinó sobre sus rodillas y lo miró.
"¿Por quĆ© quieres ser emperador? ¿Por quĆ© estĆ”s tan obsesionado?"
".Porque si no me convierto en emperador, mi vida serĆ” un fracaso. He vivido para convertirme en emperador desde que entrĆ© a este mundo. Soy yo quien deberĆa ser emperador.
Un comentario mordaz permaneció en la punta de su lengua. Pero ella no lo escupió. Min-joo contuvo la respiración, reprimió sus palabras y pronunció otra frase.
Se bajó la guardia cuando se respondió una pregunta por otra, por lo que no habĆa razón
para seguir asĆ.
"¿No te parece una carga? No convertirte en emperador abre infinitas posibilidades de lo
que puedes hacer, no es muy diferente a aislarte".
Un abrigo marrón yacĆa sobre la cama, con las piernas dobladas y los pies tocando el
Suelo.
Tedric sonrió cómodamente, sus ojos rosados se cerraban y abrĆan lentamente.
PodĆa sentir su pecho subiendo y bajando a travĆ©s de su camisa abierta.
"¿Es extraƱo que un prĆncipe se convierta en emperador? Min-joo, esta es mi vida y mi
objetivo. Recuerda, cuanto mĆ”s fĆ”cil sea cortar, mĆ”s probabilidades tendrĆ”s de terminar asĆ."
"¿Quiero ayudar. ¿Y cómo puedo saber cómo es tu vida? Si no te gusta hacer juicios arbitrarios, entonces dime quĆ© tipo de vida has vivido".
Tedric se rió entre dientes. Los suaves suspiros, las comisuras de su boca alzÔndose, los ojos relajados eran gentiles.
PodĆa sentir cansancio y entumecimiento en su rostro.
Ella hizo rodar distraĆdamente el arma que tenĆa en la mano. El cĆ”lido metal se derritió en
su piel. Se sintió un poco reconfortante.
"¿No se grabarĆ” esta conversación, doctor?"
-murmuró Tedric. Min-joo se sintió como si la hubieran sumergido en champÔn, con la mirada fija en sus ojos rosados.
Húmedo y flÔcido como algodón empapado, el tono no era diferente del habitual, pero sà sutilmente apagado.
"SĆ, no sĆ© dónde hablar de eso y no tengo ninguna idea."
"Dependiendo de a quiƩn le preguntes, la respuesta serƔ diferente: los pobres dirƔn que
no lo saben, los plebeyos dirĆ”n que es un prĆncipe heredero bien educado que se
convertirĆ” en emperador a pesar de sus desafortunadas circunstancias, y los nobles
dirĆ”n que sĆ."
Tedric dobló el brazo y se quitó el grueso abrigo, dejÔndolo caer debajo de la cama. Min-joo se limitó a mirar el abrigo extendido en el suelo.
"Mi padre padecĆa una enfermedad mental y mi madre, de dĆ©bil salud, murió prematuramente. Me llamaron prĆncipe poco confiable. Puede que tenga cierta integridad, pero temo volverme loco como mi padre o morir joven como mi madre,
esperando morir como ella'."
Min-joo consideró brevemente si tal configuración existĆa, luego lo descartó como un
pensamiento inútil y sacudió la cabeza.
Tedric miró hacia el techo de la cama. El techo de madera, desprovisto de luz, parecĆa oscuro y sombrĆo. Extendió la mano para tocar el techo pero se detuvo; era demasiado alto.
"Todo es acerca de mi. Y el yo que he visto no es mĆ”s que un prĆncipe inĆŗtil que usa el mal para sobrevivir cuando lo sacuden".
"¿No eres demasiado autocompasivo? AdemĆ”s, eso no hace que tus malas acciones desaparezcan.
"Mi padre no pudo conservar la cordura ni siquiera un dĆa, y mi madre, que murió temprano y cuyo rostro ni siquiera puedo recordar, y una nueva madrastra que usa todo tipo de trucos para destronarme y convertir a su hijo en emperador.- ¿Cómo es posible
que no me den vueltas?"
Min-joo se tocó la mejilla con la mano mientras respondĆa.
"Su Majestad la Emperatriz falleció cuando Su Alteza tenĆa tres aƱos, y la actual Emperatriz
ha estado tratando de convertir al PrĆncipe Ceteran en emperador durante 23 aƱos. ¿Por
quƩ insistes tanto en convertirte en emperador?"
Tedric se burló, su mirada hacia Min-joo mezclada con lÔstima y desdén.
"Su despreocupación y arrogancia son asombrosas. Piensa con cuidado, Min-joo. Mi hermana estĆ” dĆ©bil y se enferma fĆ”cilmente. ¿QuĆ© nos pasarĆ” a mĆ y a mi hermana si renuncio al trono?"
"No serĆa probable que la actual emperatriz, Nelsie, Ios cuidara amablemente."
Min-joo comprendió instantĆ”neamente sus intenciones y quedó horrorizado por su estrechez de miras. Fue una tonterĆa decirlo.
"Solo estĆ”s tratando de mantenerte con vida. Incluso si entregas el trono, no hay garantĆa
de que estarƔs a salvo".
"La Emperatriz es codiciosa y no duda en cometer delitos para lograr sus objetivos. Ya he enfrentado numerosas amenazas a mi vida. ¿De verdad crees que estarĆ© a salvo si abdico?"
Para Ceteran, ella era una excelente madre. Estricta y opresiva, pero dispuesta a todo por
la felicidad de sus hijos. Para Tedric, ella era un obstƔculo para su felicidad.
Min-joo no pudo encontrar las palabras y se quedó en silencio. Lo que ella dijera no serĆa
un consuelo para Ʃl.
Si las naciones derrotadas no se hubieran rendido a las drogas, habrĆamos tenido que
matarlas. Como soƱaban con la independencia, los nobles me presionaron para matar a
los poderosos y satisfacer a los nobles para mantenerlos con vida. No habĆa otra
manera.
Tedric habló como si hubiera escuchado ese método de otra persona. Min-joo estaba
desconcertado pero decidió seguir adelante por el momento.
"¿No concederĆ”s la independencia?"
"PodrĆa suceder en el futuro. Pero no ahora. Soy demasiado dĆ©bil."
Tedric hundió la cabeza en la almohada como si recordara algo. HabĆa amargura en su leve sonrisa.
"Los nobles actĆŗan en función de sus intereses. Si les pidieran que liberarĆ”n a un esclavo que aman, estarĆa muerto en un instante. La Emperatriz espera ansiosamente una situación asĆ."
Enterró la cara entre las rodillas.
Min-joo pudo inferir el significado detrƔs de sus palabras.
"Todas mis acciones son por mi seguridad y poder. Convertirse en emperador es sólo una
extensión de eso".
"Planeabas redimirte convirtiĆ©ndose en emperador? ¿Aumentando tu poder hasta el
punto de controlar a los nobles y hacer lo que quieras?"
"Bueno, sólo soy un buen oyente. Mis intenciones no importan".
Tedric se rió perezosamente. Su pequeña risa le indicó a Min-joo que efectivamente se
estaba riendo.
Pero habĆa algo extraƱo. ¿Un buen oyente? ¿Tedric?
¿PodrĆa estar en condiciones de obedecer las órdenes de alguien?
Pero ¿quiĆ©n podrĆa darle órdenes a Tedric, que utilizaba todo lo que le rodeaba como herramienta?
Min-joo negó con la cabeza, pensando que era absurdo.
AdemÔs, cuando se dio cuenta de que Tedric no era un simple villano, se sintió un poco
avergonzada por interrumpirlo de manera tan imprudente.
Tedric susurró afectuosamente en voz baja.
"No me veas como una buena persona, Min-joo. Sólo quiero convertirme en emperador por mà mismo".
Min-joo miró a Tedric. Ćl la estaba mirando.Sus ojos se encontraron a travĆ©s de su largo cabello negro.
Incluso eso le resultaba vergonzoso y querĆa huir.
"¿Por quĆ© atacaste la casa de Vehen?"
"Fue una lección. Me volvĆ lo suficientemente poderoso como para atacar abiertamente la casa de un duque, por lo que deberĆan abstenerse de entrometerse mĆ”s. ParecĆan estar removiendo un avispero."
Una risa decepcionada.
Aunque todas las risas parecĆan similares, cuando bloqueó su vista y se concentró en su
oĆdo, pudo distinguir un poco su risa.
Min-joo preguntó jugueteando con los dedos invisibles de sus pies.
"¿Es tan mala tu relación con la Emperatriz?"
"¿QuĆ© has estado escuchando? La Emperatriz me ha amenazado desde que era niƱo.
Incluso albergƩ pensamientos de venganza".
SĆ, vivió una vida en la que no tuvo mĆ”s remedio que asesinar a la Emperatriz.
Para sobrevivir, para pagar las amenazas que recibió.
Por eso mató a sus enemigos.
"Aun asĆ, no le hagas dano. Ćticamente y por el bien del Emperador".
"Bueno, no puedo dar una respuesta definitiva."
Como Min-joo no continuó hablando, el silencio llenó la habitación. A pesar de que ChichĆ©n probablemente estaba abajo, no se escuchó ningĆŗn sonido. El crujido al Iado parecĆa mĆ”s fuerte de lo habitual. El sonido de Tedric hundiendo la cabeza en la almohada, dando vueltas y vueltas, la tela crujiendo.
Thunk, su pantorrilla tocó la de ella.
Sorprendida, Min-joo levantó la cabeza, sólo para encontrar a Tedric sentado, frente a
ella. Sus ojos rosados, normalmente inescrutables, ahora contenĆan emociones.
Min-joo podĆa leer esas emociones.
"¿Vas a juzgarme como a un simple mortal?"
"Alguien que quiere.. no morir".
"¿QuĆ© pasa si me niego?
Esperanza. Sus ojos contenĆan esperanza.
Esperanza de un Lugar donde pudiera bajar la guardia, alguien en quien pudiera confiar
sin traicionarlo. La esperanza reflejada en sus ojos era que una persona pudiera llamarla suya.
Min Joo asintió.
Te persuadirƩ hasta que escuches.
"Eres bastante terco. Pero. me gustas bastante".
Tedric se acercó. Se podĆa sentir la hendidura del colchón hundiĆ©ndose bajo sus pies.
En un futuro en el que no me convierta en Emperador, ¿quĆ© tipo de vida vivirĆ©?"
Min-joo extendió la mano hacia su despeinado cabello rubio. Los hilos parecĆan seda,
Como delicados mechones de hilo.
Tedric se inclinó hacia su toque sin alejarla.
¿Fue suficiente para Tedric simplemente escuchar su historia, o esto tambiĆ©n fue una
prueba? Min-joo no podĆa decirlo.
ApartÔndose su cabello rubio claro, Min-joo habló en voz baja.
"Una vida feliz. Vivir sin sentirte amenazado, hacer todo lo que quisieras, vivir cómodamente.
Ella esperaba eso.
Sin positivismo ni negatividad, Tedric, que simplemente habĆa observado antes, se inclinó hacia la mano de Min-joo y murmuró perezosamente.
"Olvidémonos del hoy. Nuestra conversación, el futuro que viste".
¿Quieres olvidar?"
Sus ojos entrecerrados estaban atados a sus emociones mientras se hundĆa en la
somnolencia, con la cabeza inclinada hacia atrƔs.
Se revelaron dƩbiles cicatrices entre
los botones abiertos de su camisa.
"Yo no lo olvidarĆ©, pero tĆŗ sĆ. Dijiste que lo olvidarĆas, ¿no?"
Volvió a sonreĆr, cansinamente.
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