Cap.127-El enfermizo Ayudante del protagonista masculino es mi tipo.
"Jovencita, ¿estĆ”s viva?"
Era el marquĆ©s de Assen. TambiĆ©n parecĆa demacrado, como si no hubiera dormido en varios dĆas.
"¿QuĆ© diablos pasó...?"¿No podrĆas haberme contactado con anticipación?"
Otras personas que abandonaron el cementerio se reunieron alrededor de Carine, Iris, Archen y Duke Lucas. Entre ellos se encontraban los familiares y amigos de Iris.
'¿QuĆ©, no estabas muerto?'
'¿Por quĆ© apareció este trato ahora mientras aĆŗn estĆ”s vivo?'
La gente aterrorizada comenzó a murmurar. HabĆa llegado el momento de explicar lo que habĆa sucedido
Carine comenzó diciendo que subió a la montaña para encontrarse con el amigo animal de Iris.
"Me encontrĆ© con Smoke en las montaƱas y, mientras huĆa, Iris resultó herida y no podĆa moverse. Estaba bajando sola de la montaƱa para pedir ayuda, pero tomĆ© un giro equivocado y me cai. "PasĆ© la noche asi".
Lo que pensé cuando abrà los ojos después de caer por el acantilado fue correcto.
Carine pasó todo un dĆa inconsciente despuĆ©s de caer por un acantilado.
Cuando revisĆ© mĆ”s tarde, me dijeron que el equipo de rescate no habĆa podido llegar al lugar porque estaba muy desierto y en pendiente.
Debió haber escuchado una voz llamando a Carine pero Carine yacĆa inconsciente en ese momento, por lo que no pudo haberla escuchado.
"Cuando recuperĆ© el sentido, bajĆ© al pueblo, recibĆ tratamiento y me despertĆ© a la maƱana siguiente. "Entonces fui a buscar a Iris, pero ella no estaba allĆ"
Debajo del tronco que los aldeanos fueron a buscar, Iris no estaba. Carine no pudo evitar sentirse avergonzada. ¿Se lo comió Smoke o le hizo daƱo otro animal salvaje?
Lo que se acercó a Carine, que daba vueltas inquieta alrededor del tronco, era una ardilla, se presume que era la misma de ayer. Cuando el chico vio a Carine, inclinó la cabeza y salió corriendo.
Lo seguĆ por curiosidad y encontrĆ© una ostra grande. Esta es la cueva donde apareció Smoke hace dos dĆas.
Iris estaba dormida dentro de la cueva. TambiĆ©n habĆa una pequeƱa tumba de barro que parecĆa reciĆ©n construida. Carine estaba tan sorprendida que sacudió a Iris de su sueƱo y la despertó.
"¡Iris! Te he estado buscando por un tiempo. "¿QuĆ© estĆ”s haciendo aqui?"
“Ah, Carine. Hice una tumba. "Quedaban los huesos de Gomgom".
Era Iris quien negaba con la cabeza. Iris respondió a la pregunta de Carine con voz tranquila pero triste.
Cuando se le preguntó cómo salió del registro, dijo:"No puedes decĆrmelo". "A veces hay secretos que no puedes contar ni siquiera a tus amigos mĆ”s cercanos, Carine", respondió ambiguamente.
QuerĆa preguntar mĆ”s, pero Carine no dijo nada porque tenĆa mĆ”s urgencia en regresar a la capital. Pero regresar a la capital no fue tan fĆ”cil como parecĆa.
"¿Le ruego me disculpe? ¿Enviar una carta diciendo que estĆ” muerto? "¿En un dia?"
"Bueno... las circunstancias eran tan claras.."
"HabĆa un paƱuelo ensangrentado saliendo de la boca del tipo".
'Por supuesto que pensamos que ese bastardo se habĆa comido a la joven y a su amiga".
Los aldeanos se rascaron la cabeza y se excusaron, diciendo que no podĆan hacer nada. Aparte de lo absurdo, si hubiera enviado una carta diciendo que estaba muerto, me preocupaban los que se quedaban en la capital.
¿No pensarĆan todos que Ć©l e Iris estaban muertos?
"Por favor, prepare un carruaje. "Tengo que regresar a la capital inmediatamente."
La una era urgente. Tuvo que regresar rÔpidamente a la capital y hacerles saber que ella e Iris estaban a salvo. Pero tan pronto como Carine terminó de hablar, apareció confusión en los rostros de los aldeanos.
Cuando pregunté qué estaba pasando, el abuelo jefe de la aldea se adelantó.
"El humo atacó los establos y los caballos resultaron heridos. LlevarÔ algún tiempo traer caballos de los pueblos vecinos y reparar el carruaje"
"¡Entonces al menos enviame una carta!"
"Eso es todo... El cartero no llegarĆ” hasta la próxima semana. "Creo que serĆa mejor esperar un poco mĆ”s..."
AsĆ que al cuarto dĆa tomĆ© un carruaje y lleguĆ© a la capital.
"Queria contactarlo, pero hubo circunstancias inevitables. "Pero no sabia que ya se estaba celebrando un funeral".
DespuĆ©s de regresar a la capital, Carine e Iris se dirigieron primero a la mansión deI segundo ducado. Al ver que la mansión estaba vacia, fui a la casa del Conde Shunen, y al ver que tambiĆ©n estaba vacĆa, me acerquĆ© al cementerio de la capital para ver si habĆa algo, pero no sabĆa que mi predicción serĆa correcta.
La gente estaba celebrando un funeral para ella e Iris, pensando que estaban muertos.
Archen intentó seguirlo hasta la muerte. Si hubiéramos llegado un poco mÔs tarde, podriamos haber tenido un verdadero funeral.
Mientras lo pensaba, me sentà agradecido por este momento con Archen. Carine le apretó la mano y juntó las suyas. Nuestras palmas se tocaron y las grietas de nuestros dedos se entrelazaron, emitiendo un suave calor.
Archen levantó las manos entrelazadas y besó el dorso de la mano de Carine. Fue un beso de reencuentro.
'¡SeƱorita, estoy tan contenta!"
Marie corrió y me abrazó. Las lĆ”grimas caĆan de los tristes ojos de cachorro. Carine le dio una palmada en la espalda a Marie y luego otros empleados del segundo ducado rodearon a Carine.
La situación era la misma para Iris. Mientras los padres y familiares de Iris se turnaban para abrazarla, los sirvientes de la familia del Conde Shunen rodearon a la gente de la familia del Conde.
Personas secĆ”ndose las lĆ”grimas con un paƱuelo, personas llorando porque creĆan que estaban realmente muertas, personas que se consolaban dĆ”ndose palmaditas en el hombro, etc. La gente celebró el regreso de Carine e Iris a su manera y se consideraron afortunados.
Una vez que Iris pudo recuperar el aliento después del lloroso abrazo, se volvió hacia el duque Lucas.
"¡Me alegro mucho de verte de nuevo, Duque!"
"Yo también. "Ve a mi mansión"
El duque Lucas tenĆa una amplia sonrisa en su rostro, como si le gustara.
"La jovencita y yo, esos dos de allà también".
Los dos de allĆ se referian a Carine y Archen. ¿Por quĆ© vas a la mansión del primer principado? MirĆ© a Archen y Ć©l susurró suavemente. "Lo sabrĆ”s cuando te vayas".
Entonces, confiando en Archen, Carine se subió al carruaje. Justo antes de que partiera el carruaje, el marqués de Assen llamó al duque Lucas.
"Belzer, ¿puedo ir yo tambiĆ©n?"
"...Seguro."
El duque Lucas parecĆa un poco preocupado, pero respondió con calma. Cuando el marquĆ©s de Asen subió al carruaje, el conductor hizo un ruido. El carruaje salió del cementerio con el ruido de sus ruedas traqueteando.
šøšøšøšø
Al llegar a la mansión del Primer Ducado, Iris entró en la mansión con el Duque Lucas y el Marqués Assen. Archen fue una excepción.
Llevó a Carine al jardĆn de la mansión. Por mucho que lo pensara, no tenĆa idea de por quĆ© la habĆa traĆdo al jardĆn, asĆ que Carine no pudo esperar y preguntó.
"¿Por quĆ© no te vas a casa?"
"Tengo algo que enseƱarte."
El lugar al que llevó a Carine no era otro que un banco en el jardĆn. Un banco turquesa colocado entre dos Ć”rboles en forma de cono. Un arbusto de flores se enroscaba encima de el.
Cuando lo vi en invierno, las ramas estaban desnudas, pero ahora las rosas estaban en plena floración y era muy hermoso. Era una rosa de otoño.
“¿Me trajiste aquĆ para mostrarte esto?"
Se volvió especial. Mientras caminaba por el jardĆn, quedĆ© tan cautivado por su belleza que pensĆ© que tenĆa que mostrĆ”rmelo yo mismo.
Pero Archen se limitó a sonreĆr y no dio una respuesta exacta.
"Estrictamente hablando, eso no es cierto. Por favor, siƩntate primero".
Carine hizo lo que dijo Archen. Archen sacó un trozo de papel rĆgido de sus brazos.
"¿QuĆ© es eso?"
"Shh..."
Archen siseó y Carine rÔpidamente cerró la boca. Luego cruzó las comisuras de los ojos y sonrió alegremente junto con él.
Su hermoso rostro tenĆa el poder mĆ”gico de hacerte sonreĆr con solo mirarlo. Archen sonrió por un momento, pero las comisuras de su boca se curvaron.
"EstĆ” hecho."
Estaba feliz mirando el periódico, asà que Carine se levantó y fue hacia Archen. Me preguntaba qué diablos era ese trozo de papel.
'Qué pasó... ah.'
Carine revisó el periódico y sintió que su corazón latĆa con fuerza.
¿Quieres decir que recuerdas esto?
¿CuĆ”ndo pasó esto? ¿Te acuerdas de esto?
Dentro del papel, se colocan Ć”rboles en forma de cono a los lados izquierdo y derecho del banco, y una mujer con cabello rojo rizado se sienta debajo de hojas de rosas rojas y azules bordadas con lĆneas.
La mujer sonreĆa ampliamente y miraba al frente. Como si estuviera feliz de conocer a su antiguo amante.
No era sólo una imagen. Era tan claro que parecĆa como si la escena hubiera sido tomada exactamente como se veĆa, en lugar de dibujada a mano.
'Espero que sea similar a esa foto"
Carine tartamudeó, llena de emoción.
"...Es exactamente lo mismo".
Recordó lo que habĆa dicho el invierno pasado.
"SerĆa bonito si tomaras una foto".
Guardé las palabras que Carine dijo de pasada, firmemente en mi corazón, y luego las puse en prÔctica.
Como la fotografia no existĆa en este mundo, debió haber sido mucho ensayo y error. DespuĆ©s de repetir los mismos intentos una y otra vez, descubrió cómo tomar fotografias, esperó a que florecieran las flores, se tomó fotografias de sĆ mismo y las regaló.
Una foto tomada en el mismo lugar donde pensabas que eras hermosa y querĆas tomar una foto.
¿En quĆ© otro lugar del mundo puede haber un hombre asi?
"Me gusta mucho."
Carine abrió los brazos y lo abrazó. Las lĆ”grimas que no habĆan salido incluso cuando lo encontrĆ© frente al cementerio estaban a punto de salir ahora. Carine frotó su rostro contra su pecho y se secó las lĆ”grimas.
"Queda mƔs"
Mientras sostenĆa a Carine, metió la mano en el bolsillo de su traje y sacó una caja del tamaƱo del puƱo de un bebĆ©. Era una caja de terciopelo violeta con la tapa abierta.
Click, la caja se abrió y lo que habĆa dentro llenó los ojos de Carine.
