N.Q.H.U.C.R.C.E.V! 52
Permette se dio cuenta de que Vehen considera a Min-joo no sólo como un sirviente sino como algo mÔs.
Lo habĆa sabido desde el principio. A pesar de lo absurdo de traer repentinamente a un profeta, las actitudes que Vehen mostró despuĆ©s indicaron mĆ”s que simplemente agradarle a Min-joo.
Permette, siendo observador, lo sabĆa, y las reacciones ocasionales que mostraba lo explicaban todo.
Es posible que haya habido avances en su relación durante el mes en que Vehen dejó su residencia vacĆa y trajo a Min-joo. Lo que habĆa pasado por alto hasta ahora era su indiferencia hacia Min-joo, al no querer centrarse en la falta de interĆ©s en la relación de Min-joo y Vehen.
Pero ahora la historia es diferente. A Permette le agradaba Min-joo. No era una sensación lo suficientemente fuerte como para llamarla amor; lo consideraba mÔs bien como afecto.
Como nunca antes habĆa albergado esos sentimientos, Permette querĆa satisfacer este nuevo deseo. No querĆa perderlo. La idea de ver a alguien que le importa participar en actos afectuosos con la persona a la que deberĆan servir durante su vida le provocó nĆ”useas.
Min-joo, no tenĆa ningĆŗn interĆ©s en Vehen, y no estarĆa mal hacer un esfuerzo para que Min-joo pudiera elegirlo. Incluso si se considera un delito, ¿quĆ© podrĆa hacer? El concepto del bien y del mal era ambiguo para Permette.
Cuando Min-joo rĆ”pidamente apartó su mano del guante arrugado, la mano de Permette lo tocó. Sus dedos gruesos y Ć”speros tiraron delicadamente del borde del guante. Se sentĆa espeluznante como si los dedos fueran a tocar el brazo, pero no fue asĆ.
“Te ves excepcionalmente hermosa hoy. Siempre lo haces, pero hoy, especialmente”.
"¿QuĆ© estĆ”s diciendo? Deja de decir cosas tan espeluznantes”.
"Lo digo en serio. Si me regaƱas, estarĆ© profundamente herido”.
“Tienes muchas cosas por las que sentirte herido. ¿Quieres que te construya un rĆo con lĆ”grimas?
"Si lo desea."
"Puaj."
SĆ, estas reacciones son divertidas. Permette se rió juguetonamente y empujó ligeramente el hombro de Min-joo. Min Joo dio un paso adelante. Permette caminó cerca de ella y preguntó.
Debajo de la amable y afectuosa sonrisa se escondĆa la sinceridad.
“¿No te has puesto los zapatos que te di?”
“EstĆ”n en el palacio. Tedric los traerĆ””.
Permette reprimió las maldiciones que subĆan a su boca y se limitó a sonreĆr. Ese maldito prĆncipe. AlgĆŗn dĆa lo atarĆ” y le harĆ” entrar en razón a golpes.
Permette abrió la puerta y habló en voz baja.
“He solucionado a las sirvientas. No sĆ© quiĆ©n fue el informante, pero escuchĆ© que hay una criada que estuvo ausente de su puesto anoche”.
"¿QuiĆ©n es?"
“Una doncella llamada ChichĆ©n”.
Min-joo hizo un sonido de desaprobación y levantó una ceja.
Permette rÔpidamente captó el cambio de expresión de Min-joo y arqueó las cejas.
“Entonces, es esa criada. Me harĆ© cargo de ello."
“Si ella no regresa, dĆ©jenla. Si ella regresa, y si quedarse significa muerte, y irse tambiĆ©n significa muerte, no hay necesidad de ensuciarnos las manos innecesariamente”.
Dado que Tedric inevitablemente la encontrarĆa y la matarĆa si escapaba, Min-joo esperaba que huyera lo mĆ”s lejos posible. Incluso si hubiera motivos ocultos, Chichen fue la primera sirvienta que se acercó voluntariamente a Min-joo, por lo que le concedió cierta indulgencia.
Permette pareció algo sorprendida por la fuerte declaración de Min-joo, pero no le prestó atención. Si Min-joo, que podĆa prever los acontecimientos, lo decĆa, tambiĆ©n significaba que no habrĆa ningĆŗn daƱo significativo.
Permette asintió.
Min-joo le dio unas palmaditas en el hombro a Permette y sonrió.
"Cuidarse. IrĆ© a comprobarlo”.
“SĆ, Min Joo. Descansa bien."
Permette se despidió cortésmente y se dirigió al estudio de Vehen.
Mientras Min-joo lo veĆa alejarse, suspiró, sintiendo la libertad que habĆa ganado por solo un dĆa. ¿QuĆ© deberĆa hacer ella ahora? ¿DeberĆa dormir a gusto?
En ese lugar sin telĆ©fono, computadora portĆ”til y hasta televisión, se preguntaba cómo pasar el tiempo sin dispositivos electrónicos. HabĆa estado demasiado ocupada como criada para notar su ausencia. Decidió regresar a su habitación para revisar sus pertenencias.
De repente, apareció un rostro frente a Min-joo, una criada cuyo nombre no recordaba.
HabĆan compartido una comida, por lo que Min-joo reconoció su rostro, pero las conversaciones y los nombres no quedaron grabados en su memoria.
"¡AĆŗn no has renunciado!"
La criada saludó inesperadamente a Min-joo, expresando alegrĆa.
Min-joo, sin entender la situación, levantó torpemente las comisuras de la boca.
“Hoy vi a mucha gente salir apurada. Me preocupaba que hubieran despedido a todos. ¿No estĆ”s despedido?
"Oh, ¿fue ese el caso?"
Debe tratarse de seleccionar a las criadas. QuizĆ”s habĆan pasado un rato agradable en el sótano subterrĆ”neo con Permette.
Min-joo naturalmente sonrió y continuó hablando.
“Me tomĆ© unos dĆas de descanso porque no me sentĆa bien. Parece que todos decidieron dejarlo durante ese tiempo. Ni siquiera pude despedirme; es una pena."
“Bueno, eso tiene sentido. Probablemente fuiste tĆŗ quien hizo que los despidieran”.
"¿QuĆ©?"
Min-joo frunció el ceño a la criada.
La criada sonreĆa con una actitud que revelaba animosidad. Fue una sonrisa muy social.
“DespuĆ©s de escuchar tus rumores, apuesto a que has estado despidiendo gente a diestra y siniestra. Te tomas un descanso en un lugar agradable y limpio y personas inocentes pierden su trabajo. ¿Disfrutas ejerciendo poder aferrĆ”ndote a los demĆ”s?
Desde la perspectiva de alguien que no sabe nada, podrĆa parecer bastante plausible.
Min-joo podrĆa haber respondido con algo como: '¿De quĆ© diablos estĆ”s hablando? Hervir hierba para hacer sopa', pero la criada habĆa perdido a un querido colega y Min-joo entendió el resentimiento. Sin embargo, pensó que no habĆa necesidad de aceptar su enojo y quejarse amargamente de ello.
HabĆa soportado desde que llegó aquĆ: emboscadas, los asuntos de Mireille, Neriant, los espĆas y muchas otras cosas. Represor y duradero, pero si presionas y presionas, eventualmente explotarĆ”. Y el momento de esa explosión era ahora.
“Entonces, ¿quĆ© tal si conviertes en enemigo a una persona odiosa? ¿Lo disfrutaste? ¿Fue divertido etiquetar con tal estigma a alguien que no sabĆa nada y trabajó duro? ¿QuĆ© deberĆa haber hecho diferente?
Min-joo se sintió aliviada de haberse vestido bien. Pensó que discutir con la cara toscamente lavada y el cabello con ramas clavadas la harĆa sentir un poco mejor si perdĆa. ¿Por quĆ© no? ¿No hubo algo asĆ?
Usar ropa intimidante para obtener un reembolso y fruncir el ceño para causar una buena impresión cuando entras a una tienda. Fue un contexto similar de alivio.
“¿Quieres decirme que deberĆa haberles sonreĆdo a ustedes que me hicieron ver como un bicho raro y haberles dicho: 'No somos asĆ, por favor mĆrenme bonita', y haberme estremecido? Me estaban acosando y podrĆa haber hablado con el maestro, y si pensabas que te iban a despedir por eso, deberĆas haber sido amable en primer lugar”.
“¿Crees que puedes asumir la responsabilidad de eso ahora? ¿Crees que voy a dejar que te salgas con la tuya? ¡Todo el mundo habla de ti y si quieres seguir trabajando aquĆ no nos hagas tus enemigos!
SĆ, si Min-joo hubiera tenido la intención de seguir trabajando como sirvienta de Vehen.
Si Tedric no le hubiera dado una casa y un estatus, Min-joo habrĆa tenido que actuar amigablemente con quienes la insultaron para evitar parecer resentido. Vehen tampoco pudo resolverlo. Si hubiera confiado en Vehen, la Ćŗnica solución que Ć©l podrĆa ofrecerle probablemente serĆa despedirla o pretender ser su amante.
Es por eso que Min-joo tomó la resolución de dejar su trabajo y las palabras que querĆa decir.
“No, quĆ© audacia… tengo mucha curiosidad. ¿QuĆ© pasarĆa si realmente fuera el amante del Duque y les dijera a todos que fueran despedidos y reemplazados por gente nueva? ¿QuĆ© pasarĆa si exigiera castigo por insultar al duque? ¿QuĆ© harĆas, actuar con valentĆa?
El rostro de la criada se puso rojo brillante y apretó los puƱos, visiblemente temblando de ira. Estaba claro que la confusión la habĆa llevado a culpar a Min-joo por cosas que podĆan entenderse fĆ”cilmente con un poco de reflexión. Necesitaban a alguien a quien culpar por sus ansiedades, y Min-joo se convirtió en el objetivo.
Min-joo se rió débilmente mientras exhalaba lentamente.
“TĆŗ tambiĆ©n lo sabĆas, ¿verdad? Que no soy el amante del Duque. Por eso podrĆas armar un escĆ”ndalo, por eso podrĆas condenarme al ostracismo. Entonces te atreviste a venir a mĆ y culparme. Si realmente fuera el amante del duque, habrĆa intentado quedar bien y actuar con cautela. No te habrĆas atrevido a decirme algo asĆ”.
Las personas demasiado egoĆstas y codiciosas eran detestables para Min-joo. Estaba cansada de encontrarse con personas asĆ. Sin embargo, a pesar de su resentimiento, todavĆa le agradaba la gente. Con el tiempo, llegó a comprender su egoĆsmo.
Al comprender sus circunstancias y aceptarlas, no pudo evitar sentir odio y esperanza de que no encontrarĆan un destino cruel. Fue frustrante reconciliar estas emociones contradictorias.
Min-joo suspiró como si estuviera cansada y se quitó los guantes. La tela que le rozaba los brazos le resultaba irritante y querĆa deshacerse de ella rĆ”pidamente.
“Ustedes son los que deben cuidarse. No es porque estĆ© siendo estĆŗpido y lo estĆ© soportando”.
Min-joo se sintió aliviada de poder dejar su trabajo. Era bueno no tener que enfrentarlos nuevamente, no sentir la ansiedad y la irritación que causaban. Min-joo se giró con indiferencia su costosa y aireada falda y le giró la espalda.
La criada, abrumada por la ira, no pudo arremeter mĆ”s contra Min-joo. Por supuesto, Min-joo no esperaba ni deseaba disculpas ni explicaciones. Incluso si se disculparan, eso no la harĆa sentir mejor; solo se sentirĆa culpable por presionarlos tanto.
Min-joo regresó a su habitación, se quitó los diversos accesorios de su cabello y arrojó los incómodos guantes. Los zapatos de tacón ligeramente alto estaban tirados en algún lugar de la habitación. Era demasiado agotador cambiarse de ropa, asà que decidió simplemente acostarse.
'Una siesta. No he dormido durante el dĆa desde que era estudiante.
Min-joo siempre habĆa sido asĆ.
Cuando era estudiante, Min-joo mediaba cuando los amigos peleaban, pero rara vez se involucraba profundamente. Si tenĆa un conflicto con un amigo, se disculpaba y seguĆa adelante o se retiraba a la soledad, cortando el contacto. Consumir emociones incómodas siempre fue una carga y ella preferĆa evitarlo.
Sin embargo, estar aquĆ le exigĆa gastar emociones constantemente, usar su intelecto y luchar por sobrevivir. A pesar de ser una estudiante universitaria comĆŗn y corriente, Min-joo se encontró en un mundo en el que tenĆa que gastar emociones continuamente, usar su intelecto y luchar por sobrevivir.
'DeberĆa haber elegido un gĆ©nero de acción y fantasĆa; PodrĆa simplemente destrozarlo todo sin importarme. Es molesto y agotador.'
Si fuera un gĆ©nero de acción y fantasĆa, podrĆa haber ignorado todo y simplemente derribar obstĆ”culos. Todo se estaba volviendo demasiado complicado para su gusto.
Min-joo bostezó y abrió mucho la boca. Incluso cuando se obligó a permanecer despierta, el mundo frente a ella permaneció borroso. Cuanto mĆ”s intentaba concentrarse, mĆ”s parecĆa que todo estaba cubierto de pegamento.
Cansada, Min-joo decidió descansar la cabeza en la almohada. HabĆa numerosas cosas que necesitaba preguntarle a Vehen: sobre el trabajo de Ziken, las rutas de lavado de dinero, el espĆa y los planes para convertir a Ceteran en emperador.
Los escenarios intermitentes en sus sueƱos eran momentos que Min-joo habĆa estado esperando ansiosamente. En su sueƱo, se encontraba ante un escenario donde el espacio negro se convertĆa en uno brillante.
"¿QuĆ© es esto? El color de la portada es diferente”.
El color de la portada habĆa cambiado, volviĆ©ndose un poco mĆ”s brillante con un tono rojizo. Min-joo se sintió desconcertado y rĆ”pidamente pasó las pĆ”ginas del libro.
Necesitaba leer todo lo posible y memorizar escenas destacadas, ya que eso era todo lo que podĆa recordar.
[Vehen: No te preguntarĆ© cómo lo sabes. Si dices que viste el futuro, lo dejarĆ© asĆ. SĆ, he vuelto al pasado tal como dijiste. He experimentado mĆ”s vidas de las que puedas imaginar. He regresado al pasado despuĆ©s de vivir toda una vida e incluso despuĆ©s de sólo dos aƱos de vida. Yo… (Vehen lucha, incapaz de continuar.)]
Mmm. Parece que el libro de escenarios ha cambiado. Debe ser de un escenario vecino.
Min-joo cerró el libro con entusiasmo.
