N.Q.H.U.C.R.C.E.V! 50
“Al escucharlo, los rumores sobre Min-joo han estado circulando siniestramente dentro de tu residencia, ¿verdad? ¿De quĆ© sirve un hombre al que ni siquiera le importa la reputación de su amante pero se queda todo el dĆa? No mejorarĆ” las cosas. El hecho de que Ć©l vigile de cerca no significa que sea la misma protección, ¿verdad?
Lo enojó porque todo lo que dijo era verdad.
Vehen abrió mucho los ojos y apretó el puño cuando escuchó esto. De repente, se sintió una sensación cÔlida sobre el puño fuertemente cerrado.
Min-joo habĆa colocado su mano sobre el puƱo de Vehen, envolviĆ©ndolo.
Sorprendido, Vehen abrió la boca y Min-joo lo miró con expresión preocupada.
'Espera. PerderƔs contra Ʃl; Tienes que soportarlo.'
Aunque permaneció con ella todo el dĆa, no pudo brindarle una seguridad perfecta.
Sintió que se estaba volviendo loco de ansiedad.
Vehen sentĆa extrema ansiedad y miedo por perder a Min-joo.
Tedric, aparentemente experto en rascar los nervios de Vehen, no dejó de hablar.
Con cada palabra que pronunciaba Tedric, Vehen tenĆa que contener el impulso de lanzar un puƱetazo.
“Deja de buscar al hechicero. Me asegurarĆ© de que Min-joo regrese. Simplemente haz lo que tengas que hacer ahora”.
“¿QuĆ© es lo que necesito hacer?”
Reprimida y reprimida de nuevo, surgió una voz baja y fracturada.
Incapaz de mover la mano cubierta de Min-joo, solo pudo agarrarla con tanta fuerza que sus uƱas se clavaron en su palma.
Tedric se rió.
Como siempre, con delicadeza.
“BĆ”jame y proclama a mi hermano como emperador”.
Casi saltó. ¿Cómo pudo decir eso tan descaradamente?
QuizĆ”s fue la influencia de Min-joo o simplemente un comentario frĆo en la sala de recepción para sordos.
Las venas se hincharon en la frente de Vehen.
"Habla como si deseara eso, Su Alteza".
“Ceteran es como un niƱo, inocente y lleno de justicia. Quiere hacer polĆtica correcta y convertirse en santo. Habla muy bien, pero ¿no se disputan el trono la emperatriz y DeVirtĆ©, y no su hermano? ¿Cómo no lo sabĆa?
"Vaya, lo sabes todo".
“¿Crees que voy a ceder el trono a la emperatriz y al duque? Es una pena que pienses tan poco en mĆ”.
Nunca lo habĆa subestimado. Nadie sabĆa cuĆ”n minuciosamente se habĆa preparado para romperle la elevada nariz a Tedric.
Vehen inconscientemente se acercó a Tedric.
ParecĆa que a menos que lo estrangulara o le diera un puƱetazo en la cara, su ira no disminuirĆa.
Apretar el cojĆn, presionar ese rostro amable y romperle la nariz probablemente lo harĆa sentir mejor.
Min-joo agarró a Vehen por la manga y, con una urgencia que coincidĆa con su desesperación, Vehen se volvió hacia ella sin alejarla.
"SiƩntate, Vehen".
"…TĆŗ."
Los ojos esmeralda de Vehen perdieron el foco y, a travĆ©s de las costuras abiertas, se escaparon respiraciones Ć”speras. Las venas que surgieron para contener su ira se movĆan como serpientes vivas.
Si lo dejaran solo, Vehen sin duda causarĆa un incidente. Sólo pensar en Vehen, acusado de agredir al prĆncipe heredero, siendo ejecutado hizo que la espalda del orador se estremeciera.
Aunque la repentina ira de Vehen no estaba clara, primero era necesario detenerla.
Min-joo miró directamente a Vehen, con sus ojos negros decididos.
“Puedes soportar esto. Aguanta, Vehen”.
"No."
“Tengo que ir a buscar mis cosas. VĆ”monos juntos, a la casa. Volvamos juntos”.
Min-joo agarró la mano de Vehen. La mano grande sostenida por los dedos meñiques temblaba levemente.
Min-joo pasó el pulgar por el dorso de su mano, presionando firmemente como si estuviera masajeando.
“Su Alteza, irĆ©. Hablaremos la próxima vez”.
"Si te vas ahora, ¿cuĆ”ndo volverĆ”s conmigo?"
“Organizaron un lugar para que me quedara. No intentes matarme sólo porque me voy”.
"No puedo estar seguro si me dejas solo por mucho tiempo".
Tedric, que habĆa araƱado y burlado las emociones de Vehen, agitó las manos con calma.
Como si intentara quitar la mirada fija en Tedric, Min-joo apretó con fuerza la mano de Vehen.
Finalmente, Vehen miró a Min-joo y compuso su respiración.
“Hablemos en el camino, nosotros. Hay mucho que discutir”.
“…”
Cuando Vehen estaba a punto de despedirse de Tedric, Tedric levantó la cabeza con expresión vacilante.
"Eso es suficiente. Seguir."
"SĆ. Hasta la próxima, Su Alteza”.
“Min-joo, por favor consuela a tu amante. Parece bastante enojado”.
Temiendo que Vehen pudiera agarrar a Tedric por el cuello y arrojarlo, Min-joo rÔpidamente tomó a Vehen del brazo y salió de la sala de recepción.
El pasillo estaba desierto y la luz que entraba por las ventanas parecĆa brillante y refrescante, haciĆ©ndolo aĆŗn mĆ”s desolado.
Min-joo y Vehen atravesaron rƔpidamente el pasillo y subieron al carruaje.
Con prisa, Min-joo ni siquiera pensó en pasar por Ceteran para saludar.
El carruaje era, como siempre, lujoso y el sofĆ” mullido.
QuizÔs porque era un espacio algo familiar, Min-joo se sintió un poco aliviado.
Se sentĆa como si la tensión estuviera disminuyendo.
InclinÔndose hacia atrÔs con los hombros, Min-joo examinó el estado de Vehen.
ParecĆa inesperadamente ansioso, inquieto y aterrorizado. ¿QuĆ© podrĆa ser tan aterrador?
No era un personaje al que Tedric pudiera asustar.
Min-joo todavĆa sostenĆa con fuerza la mano temblorosa del hombre que parecĆa listo para golpear con todas sus fuerzas.
Vehen, con ojos húmedos y esmeralda como un campo mojado por la lluvia, miró a Min-joo.
Evitando su mirada persistente, Min-joo bajó la cabeza.
“Debes estar muy sorprendido. Yo tambiĆ©n me sorprendĆ muchĆsimo”.
“… ¿QuĆ© diablos pasó? ExplĆquelo adecuadamente”.
Vehen colocó sus dedos en la palma de Min-joo y, con un ligero movimiento de rascado, entrelazó sus manos.
Sintiendo la sensación de sus gruesos dedos rozando delicadamente su palma y cubriĆ©ndola como garras, Min-joo se estremeció. Le hacĆa cosquillas y ella sacudió los hombros.
Lo hizo casi inconscientemente, pero fue intensamente deliberado, como si moviera los dedos con la mayor conciencia.
Min-joo lanzó una mirada de reojo a Vehen.
“Bueno… ¿DeberĆa decĆrtelo desde el principio o resumirlo?”
"Sólo dime las partes importantes".
"Como no estaba seguro de poder volver a casa, fui a la pared dimensional donde me habĆa teletransportado, pero Tedric me sorprendió espiando y me secuestró".
"Explicar con detalle."
Los dedos de Vehen trazaron lentamente la palma de Min-joo. Sin estar segura de si la soltarĆa, Min-joo se debatió entre retirar la mano o fingir que no se daba cuenta.
“SalĆ a caminar con Permette… y sucedió cuando estaba sola. Vi una pared dimensional cercana, donde me habĆa teletransportado antes, y quise comprobarla. Como siempre estoy dentro de casa y es difĆcil salir, pensĆ© que serĆa bueno echar un vistazo mientras estaba fuera”.
¿Ella lo hizo enojar? Debe haber sido difĆcil ya que ella habĆa causado problemas.
Min-joo habló, con los hombros encorvados y la cabeza gacha. No se atrevĆa a mirar la reacción de Vehen.
“En mi camino hacia la pared, vi a Tedric. Estaba hablando de tratar con nobles reformistas que protestaban por los derechos de los esclavos e incluso de tratar con los patrocinadores que apoyaban a esos nobles. QuerĆa informarte tan pronto como me enterĆ©, pero me pillaron escondiĆ©ndome”.
"¿Y luego?"
La voz de Vehen no cambió dramÔticamente su tono como si estuviera enojado, ni sonó acusatorio. Estaba tranquilo como siempre, Ôspero y extrañamente gentil.
Min-joo finalmente sintió que podĆa enderezar un poco sus hombros encorvados.
“Si corro, es posible que me atrapen y me maten, y si finjo no escuchar y me atrapan, es posible que yo tambiĆ©n muera. Entonces, fingĆ ser un espĆa. El dĆa que peleamos en el camerino… habĆa una criada llamada ChichĆ©n que se me acercó. No sĆ© si es una espĆa o si le gustas.
"Probablemente un espĆa".
“SĆ, eso parece probable. Entonces, le dije a Tedric que Vehen conoce a la espĆa, la compró e incluso filtró información falsa para crear confusión. Le dije que habĆa venido a entregar el mensaje con prisa… y le dije que podĆa profetizar porque estaba tratando de matarme”.
"Lo hiciste bien. Es mejor que morir tontamente”.
"Y Vehen."
Aunque antes parecĆa incapaz de controlar su enojo, ahora que estaban conversando, no parecĆa enojado en absoluto. En cambio, parecĆa mĆ”s preocupado por Min-joo.
Min-joo levantó la cabeza para mirar a Vehen.
Se encontró con sus intensos ojos esmeralda, solemnes pero pulcros, con un cabello castaƱo oscuro bien cuidado que parecĆa casi perfumado. Era como si ella fuera innecesaria desde el principio.
Sin embargo, habĆa un deseo en su rostro, un anhelo que Min-joo reconoció que estaba dirigido hacia ella.
"¿Por quĆ©?"
-Preguntó Vehen. Debajo de su respuesta inicial, la ansiedad era evidente.
“Es Tedric. ¿QuĆ© tal si lo persuadimos para que renuncie al trono? No parecĆa que quisiera convertirse en emperador tanto como parecĆa. En el futuro, asesinó a la emperatriz y, cuando llegue ese momento, serĆ” realmente imparable. Quiero prevenirlo antes de que eso suceda, sin derramar sangre si es posible”.
En su conversación con Tedric, Min-joo obtuvo muchas ideas.
Tedric deseaba convertirse en emperador, pero no era una cuestión de codicia personal. Era mĆ”s exacto decir que querĆa ascender al trono porque tenĆa que ser emperador.
AdemĆ”s, previó su propia muerte. Cuando Min-joo le dijo a Tedric que morirĆa en el futuro, no mostró ningĆŗn signo de miedo. En cambio, habĆa curiosidad sobre cómo morirĆa: un cuerpo destinado a morir, preguntĆ”ndose sobre la forma de morir.
Incluso si se convirtiera en emperador, sabĆa que morirĆa. No fue una profecĆa sino un futuro predicho mediante la intuición y el cĆ”lculo. Aunque fue desafortunado, no necesariamente tenĆa que morir. Si era posible evitar el derramamiento de sangre, era mejor no verlo.
Ella ya conocĆa el miedo y la desesperación que conlleva ver sangre. Lo experimentó bastante cuando la mansión de Vehen fue atacada y durante el incidente con Mireille.
Ella no querĆa volver a experimentarlo.
Mientras Min-joo elegĆa cuidadosamente sus palabras para convencer a Vehen, Vehen habló primero. Su actitud no fue particularmente amistosa.
"... No tengo buenos sentimientos por el PrĆncipe Heredero".
“ParecĆa asĆ. Fue bastante notorio”.
“PerdĆ a mis padres a manos del PrĆncipe Heredero. MĆ”s precisamente, fue el Conde Mirtese, su subordinado, quien los mató. Pero por encima de Ć©l estaba el PrĆncipe Heredero”.
“Es un asunto personal bastante repentino. Lo siento, pero ¿cómo debo reaccionar para que los sentimientos de Vehen no resulten heridos?
Aunque fue una declaración inesperadamente impactante, Vehen no pareció afectado.
Min-joo sabĆa sobre el pasado de Vehen. Para un protagonista masculino secundario, deberĆa haber alguna historia de fondo.
Vehen perdió a sus padres en un accidente de carruaje. En un dĆa lluvioso, el carruaje resbaló en un camino empinado y cayó por un acantilado. El duque, junto con su esposa, incluido el cochero, contuvieron la respiración.
Vehen tenĆa diecisiete aƱos en ese momento.
Después de perder a sus padres, Vehen abandonó su pasado suave para ocupar sus puestos vacantes. Se convirtió en la persona insensible e indiferente que es hoy.
No fue una narración pasada grandiosa o notable, pero para un adolescente comĆŗn y corriente, fue un evento triste que era difĆcil de aceptar.
No hubo otras historias importantes ademĆ”s del trĆ”gico acontecimiento de perder a sus padres. Fueron simplemente unas pocas lĆneas de diĆ”logo y no se convirtieron en una trama importante.
Sin embargo, parecĆa ser una fuente considerable de dolor, mĆ”s de lo que Min-joo habĆa pensado inicialmente.
El escenario que terminaba en unas pocas lĆneas no parecĆa significativo, pero la ira que Vehen habĆa mostrado frente a Tedric no era una emoción ligera.
“No reacciones. Sólo… dĆ©jalo ser”.
"...Debe haber sido difĆcil".
“Fue en aquel entonces. Por eso esperaba que el PrĆncipe Heredero enfrentara las consecuencias”.
EstĆ” en tiempo pasado. ¿Significa eso que ya no espera eso?
Min-joo observó a Vehen. Si bien Vehen mostró emociones intensas frente a Tedric, no parecĆa sentir la misma ira durante su conversación actual.
"Ya no pareces tan ansioso por vengarte".
"…OlvĆdalo. Ya es bastante molesto”.
"¿QuĆ© quieres decir?"
“Acabo de decirlo. Entonces, ¿quĆ© pasa con el estatus y la casa?
Cambió deliberadamente de tema. Min-joo lo notó rĆ”pidamente, pero presionarlo mĆ”s no parecĆa que fuera a obtener una respuesta.
Min-joo se rascó torpemente la nuca. Las manos todavĆa entrelazadas se sentĆan extraƱas.
“Fue una conversación durante el desayuno. Si encarcelas a alguien que odias, tu reputación se verĆ” afectada y no querrĆ”s que otros deambulen por tu espacio. Entonces, se ofreció a buscarme una casa, diciendo que podrĆa ser peligroso para un plebeyo desconocido vivir en una buena casa. TambiĆ©n dijo que proporcionarĆa un estatus”.
Vehen se golpeó la barbilla a un ritmo constante.
Tedric era arrogante. Al mismo tiempo, era astuto.
Al regalarle una residencia a Min-joo, tenĆa la intención de limitar su entorno de vida, controlar sus actividades y vigilarla. Si Min-joo viviera en la casa que Tedric le proporcionó, estarĆa llena de la gente de Tedric y Ć©l podrĆa monitorear cada movimiento de Min-joo.
Incluso si Vehen o Neriant visitaran la casa de Min-joo, el sirviente, una persona de Tedric, transmitirĆa la conversación. Una estratagema para controlar la vida social y las actividades de Min-joo, incluido darle un estatus.
Vehen frunció el ceƱo. No podĆa permitir que sucediera asĆ.
“No, eres mi doncella. No puedes ir a ninguna parte”.
Para proteger y garantizar la seguridad de Min-joo, Vehen albergaba deseos posesivos.
