Cap.94 -El enfermizo Ayudante del protagonista masculino es mi tipo.
"¿Ayudante?"
“......”
"Ayudante, ¿estĆ”s loco?''
Archen levantó la cabeza ante el sonido que lo llamaba. El patrón vagamente visible del papel tapiz llenó mi campo de visión.
Mi cabeza pesaba como si colgara de una piedra y mis miembros no tenĆan fuerza alguna. SentĆ como si me hubieran golpeado todo el cuerpo con un bate.
Mientras estaba aturdido, sintió algo redondo en la palma de su mano y apretó el puƱo. Perdi la cabeza por un momento. Haciendo caso omiso de la advertencia del mĆ©dico y debatiendo si debĆa tomar otra pastilla, no pudo superar el dolor y se desmayó.
Afortunadamente, no lo trasladaron a la cama, sino que simplemente estaba sentado allĆ, apoyado contra el pasillo. A juzgar por el hecho de que la puerta estaba cerrada, Carine no estaba al tanto de la situación actual.
"¿EstĆ”s bien?"
Vio a la criada mirĆ”ndolo como si estuviera preocupada. Era un niƱo al que Carine cuidaba especialmente. ¿Se llamaba Marie?
"¿EstĆ”s en un mal lugar?'
Los ojos de la criada temblaban nerviosamente mientras preguntaba vacilante. Archen imaginó cómo serĆa.
Su camisa estaba empapada de sudor y la tela alrededor de su pecho estaba muy arrugada. Las marcas de rayones y desgarros serĆ”n visibles a travĆ©s de la fina tela. Tu cara se habrĆa puesto blanca y tus labios habrĆan sido azules como el papel.
TenĆa el aspecto de una persona absolutamente enferma. SintiĆ©ndose afortunado de que el dĆa no fuera del todo brillante, se subió el cuello de la camisa para ocultar los rasguƱos en el pecho.
Y para tranquilizar a la doncella, ella sonrió con dificultad.
"No. Sali brevemente porque no podia dormir. "Traté de entrar después de sentarme, pero se quedó dormido"
Fue una excusa ridĆcula, pero fue la mejor.
Carine no deberĆa saber lo que pasó anoche. No querĆa revelarle mi secreto de esta manera. Si algĆŗn dĆa descubre su secreto, serĆ” por voluntad propia.
"AjĆ”, ya ves. ¿Quieres que te traiga una taza de tĆ©? De todos modos iba al restaurante. "Tengo que preparar el desayuno"
La evaluación de Carine de que era una niña buena e inocente era correcta. La criada no dudó de sus palabras.
"estĆ” bien. MĆ”s bien, ¿podrĆas mantener esto en secreto para la princesa? "Si escuchas lo que digo, probablemente te preocupes sin motivo".
"SĆ. Seguro."
"Gracias."
"¿Hey que?"Entra rĆ”pido y duerme"
Lo terminaste con seguridad. Archen suspiró aliviado y se apoyó contra la pared. Sentà un dolor punzante en el pecho, pero era soportable.
Logró levantarse sin perder la sonrisa, entró en la habitación y cerró la puerta en silencio.
Mientras tanto, Marie se sentĆa extraƱa. No puedo creer que vi a mi asistente durmiendo, recostado en el pasillo.
Incluso el asistente que parecia no tener tiempo para pinchar una aguja a veces comete errores. DespuƩs de todo, el asistente tambiƩn era una persona.
LleguĆ© a mi propia conclusión y estaba a punto de cruzar el pasillo cuando algo que no habĆa visto antes me llamó la atención.
"¿QuĆ© es esto?"
HabĆa caĆdo donde estaba sentado el asistente. Marie se agachó y lo recogió. Era blanco y redondo como un copo de nieve y tan pequeƱo que cabĆa fĆ”cilmente en un bocado.
¿Lo estĆ”s comiendo? ¿Por quĆ© hay algo como esto aquĆ?
Marie lo guardó en el bolsillo delantero de su uniforme de sirvienta. Y luego cruzó el pasillo y bajó las escaleras.
Despertar a las otras sirvientas que dormian hasta tarde, recalentar la sopa frĆa y preparar los ingredientes... HabĆa mucho trabajo por hacer. Tuve que apresurarme a preparar el desayuno antes de que la seƱora se despertara.
šøšøšøšø
Como supuso, Carine no se despertó. Archen se paró junto a la cama y la miró.
Carine dormĆa profundamente, baƱada por la luz del amanecer que entraba por la ventana. Con una combinación blanca, parecĆa un Ć”ngel que hubiera bajado personalmente a la tierra para salvarlo. Un Ć”ngel vestido de blanco que llena de alegrĆa su corazón.
Archen la miró como si estuviera fascinado y se sentó en la cama. Las curvas de una mujer eran visibles a través de la tela de muselina. De repente, un impulso lo asaltó y acercó sus labios al rostro de Carine, luego los retiró.
TenĆa miedo de despertar a Carine, pero tambiĆ©n pensĆ© que no podrĆa controlarme una vez que cediera a mis impulsos.
De repente, me vinieron a la mente los acontecimientos de ayer por la tarde. Todo el tiempo que pasaron juntos, Carine lo reprendió sutilmente.
Aunque le dijo a Carine que no lo sabĆa, no era tonto y tampoco lo era.
Cada noche, cada vez que se quedaba dormido en la misma cama, cada vez que Carine decia algo significativo y lo miraba expectante, tenĆa que luchar.
Estaba acostada para dormir, pero cuando de repente me besó y me abrazó, realmente lleguĆ© a mi lĆmite. Sintió que su mente se quedaba en blanco y dijo algo.
Cuando se comportó de manera inmadura, Carine parecĆa decepcionada y le dio la espalda. Fue una suerte para Ć©l. Esa noche pasó la noche con los ojos abiertos.
HabĆa una razón por la que fingĆa no conocer a Carine cuando la deseaba y Carine tambien lo deseaba a Ć©l.
Esto se debe a que Ć©l no queria que su relación progresara, mientras que Carine creĆa que su enfermedad era simplemente un dolor mĆ”gico. Puede que ahora la haga feliz, pero al final le causarĆ” un daƱo irreparable.
Sin embargo, cuando escuchó las palabras de Carine ayer, sintió que habia lĆmites para fingir no saberlo.
"¿Tengo que decir esto con palabras para entenderlo?"
Carine se enojó con él. Tuve que estar enojado. Estaba actuando como un idiota patético.
Carine lo miró con ojos serios y finalmente él se rindió ante Carine y él mismo.
“¿Por casualidad te hice esperar?"
Tan pronto como terminĆ© de hablar, me invadió el arrepentimiento. Pero no podĆa retractarme de lo que ya habĆa dicho.
Las palabras dichas no se pueden retractar y el tiempo que pasamos juntos no se puede retractar.
No habĆa nada que pudiera hacer al respecto porque ya habĆa sucedido, pensó. Mientras pasaba tiempo con Carine, besando sus labios, susurrĆ”ndole palabras amorosas al oido y riendo como un niƱo, seguĆa repitiendo una y otra vez que no podĆa evitarlo.
Por un lado, aunque sabĆa que era una idea ridĆcula, me preguntaba si la enfermedad se habrĆa curado por sĆ sola.
No habĆa sentido ningĆŗn dolor desde el dĆa de los juicios por brujerĆa. Casi me hizo pensar que la enfermedad lo habĆa olvidado.
Asà como una persona alcanzada por un rayo recupera recuerdos olvidados, quizÔs a uno mismo le ocurre un fenómeno extraño y misterioso que no puede explicarse después de vivir algo grave.
Pero esa ilusión se hizo añicos cuando experimenté dolor esta noche.
La enfermedad no lo olvidó. Simplemente me apiadé de él y le di un poco de tiempo antes de darle una prueba mayor.
Cuando la fantasĆa se hizo aƱicos, la frĆa realidad lo golpeó. ¿QuĆ© debo hacer a partir de ahora? Si el dolor no desaparece ni siquiera con cuatro o cinco pastillas.
Entonces, si un dĆa no pudiera levantarse de la cama ni hablar debido al dolor punzante, ¿cómo mirarĆa a Carine?
¿Y cómo se menospreciarĆ” Carine despuĆ©s de enterarse de la verdad?
Sólo pensar en ello era doloroso, asà que cerró los ojos con fuerza.
Ah, hubiera sido mejor si no me hubiera enterado de Carine.
Si no hubiera confirmado sus sentimientos con Carine, habrĆa aceptado su destino con alegria y alivio. Sin embargo, ya habĆa pasado demasiado tiempo como para culparme por ser descuidado.
¿QuĆ© hay que puedas hacer ahora? La sensación de impotencia, incapaz de siquiera mover un dedo, lo devoró.
No salieron lĆ”grimas. SabĆa mejor que nadie que llorar no cambiarĆa nada.
Sentado en la cama en una habitación cubierta por la oscuridad, cayó en la desesperación.
Sin piedad, el dolor en su pecho no lo dejó ir hasta el final.
šøšøšøšø
Archen volvió a quedarse dormido hoy. Carine le frotó suavemente la cara, que parecĆa particularmente pĆ”lida, con la palma de su mano.
No sabĆa si tenĆa problemas para dormir o si todavĆa tenĆa las secuelas de usar magia el dĆa anterior. Al ver que se puso ropa nueva, parece que le costó dormir.
¿Saliste a caminar en medio de la noche porque no podĆas dormir? De lo contrario, no creo que lo hubiera abotonado hasta el cuello.
Carine se sintió un poco frustrada con el pecho que subĆa y bajaba, asĆ que extendió la mano para desabrochar el botón, pero luego lo retiró. PensĆ© que lo despertarĆa.
En lugar de eso, intentĆ© ponerme el dedo debajo de la nariz. Sintiendo una energĆa cĆ”lida, Carine se sintió aliviada y apartó la mano.
A menudo, Cuando lo miraba dormir, sentia que necesitaba comprobar si estaba vivo. Fue en parte porque su tez era mĆ”s clara que la de otras personas, pero tambiĆ©n porque sabĆa que no estaba sano.
ParecĆa un jarrón que colgaba precariamente del borde de la mesa. Una persona peligrosa que parece que si lo tocas se caerĆ” y se harĆ” aƱicos, y si extiendes la mano para agarrar los pedazos rotos, se convertirĆ”n en humo y desaparecerĆ”n.
Si le dices esto, se reirĆ” y te dirĆ” que no hagas el ridĆculo. Te dirĆ”n que no te pasa nada y que estĆ”s bien y que no te preocupes. Pero Carine no pudo hacer eso.
En el momento en que me sentĆ aliviado al escuchar que todo estaba bien, en el momento en que me di la vuelta y pensĆ© en otra cosa, pareció que desaparecerĆa com o la niebla. SentĆ que nunca volverĆa del lado de Carine.
Y perder a Archen es algo que ni siquiera puedo imaginar en mis sueƱos.
Para Carine, Ć©l ya no era el "favorito" de la novela. Era un ser humano como Carine que podia vivir, respirar y pensar, y era como un miembro de la familia que habĆa vivido y muerto con Carine.
Un ser indispensable y precioso que estarĆ” con nosotros por el resto de nuestro futuro.
'Ya veremos. VivirƔs una vida larga y feliz conmigo.'
Carine le dejó un breve beso en la mejilla. Estaba profundamente dormido, ajeno al mundo. Como ayer, probablemente me despertaré a la hora del almuerzo.
QuerĆa proteger la cama de Archen hasta que despertara, pero habĆa algo que tenĆa que hacer antes de que despertara. Carine arregló cuidadosamente su cabello despeinado, luego cerró la puerta en silencio y salió de la habitación.
