Cap. 43-El enfermizo Ayudante del protagonista masculino es mi tipo.
"Lady Iris no estĆ” en casa".
La doncella del Conde Shunen abrió la boca cuando vio a Carinne en la mansión.
Se preguntó adónde habĆa ido tan temprano en la maƱana. Carinne no sabĆa adónde habĆa ido, pero creĆa haberlo descubierto. Estaba preocupada por Iris y si no se disculpaba lo antes posible, el malentendido se profundizarĆa.
"¿A dónde fue?"
"Bien…"
La criada vaciló y no pudo continuar con sus palabras.
Al ver eso, tuvo una sensación extraña. Carinne aplaudió y gritó por la rendija de la puerta.
"¡Iris! ¿Estas ahi?"
“¡Ah, seƱora, no estĆ” en casa!”
Aunque la criada se sorprendió y la bloqueó frente a ella, a Carinne no le importó y gritó aún mÔs fuerte.
“¡Iris, lo siento mucho! ¡Vine a explicar el incidente de ayer!
"¡SeƱora, si hace esto, me regaƱarĆ”n!"
"¡Lo siento mucho! Es por eso, ya sabes… lo que pasó ayer…”
En tales situaciones, lo mejor era ser honesto. Carinne estaba a punto de contar lo que pasó ayer, cuando una mano pÔlida y delgada se posó en el hombro de la criada.
Era la mano de Iris.
"EstĆ” bien. Puedes entrar ahora”.
Los ojos de Iris estaban inyectados en sangre y rojos.
'... ¿Lloró por el incidente de ayer?'
Se sentĆa como basura.
'Me gustarĆa que se enojara... o hiciera berrinches. No esperaba que ella llorara.
"Iris... lo siento mucho".
Cuando una persona sentĆa mucha pena, no podĆa hablar.
Los ojos de Iris estaban hinchados. Manchas de lÔgrimas sin limpiar se adhirieron a sus mejillas, haciéndolas lucir muy lamentables. QuizÔs lloró continuamente desde el momento en que regresó a casa ayer hasta ahora.
“Carinne, ¿por quĆ© me dejaste? PensĆ© que no te agradaba y me dejaste…”
ParecĆa que su suposición era correcta. Debió haber llorado mucho ya que su voz tambiĆ©n era ronca.
"No es asĆ. ¿Por quĆ© te dejarĆa?
Mirando hacia atrĆ”s, Iris habĆa sufrido muchas heridas en sus relaciones con la gente. Fue ignorada e intimidada debido a su personalidad despistada.
Aunque tenĆa una personalidad alegre, no era una experiencia que pudiera olvidarse fĆ”cilmente. Sin embargo, su amiga que vino con ella dijo que regresarĆa enseguida y desapareció para no volver nunca mĆ”s.
Desde la perspectiva de Iris, sólo podĆa malinterpretar que habĆa sido abandonada.
"Entonces por quĆ©…"
Iris sollozó y rompió a llorar.
Al verla llorar asĆ, Carinne sintió que debĆa ir y tirarse a la basura.
"Lo siento mucho."
Mientras abrazaba a Iris con fuerza, le dio unas palmaditas en la espalda y se disculpó repetidamente. Iris no dejó de sollozar y tomó la mano de Carinne, empujÔndola hacia la mansión.
Su habitación no era muy diferente a la última vez durante el juicio, excepto por las manchas de lÔgrimas en la almohada rosa. Mientras Iris se dejaba caer en la cama y abrazaba con fuerza la almohada, Carinne se paró frente a ella, sintiéndose como una nueva empleada a punto de dar su primera presentación.
Ya era hora de explicar.
“Entonces, lo que pasó fue… me quedo dormido tan pronto como bebo alcohol. Al regresar de comprar ropa, alguien me dio un vaso de aderezo de frutas y tomĆ© un sorbo, pero resultó que tenĆa alcohol”.
Iris abrió mucho los ojos y se secó las lÔgrimas.
“Entonces me quedĆ© dormido de inmediato. Archen me llevó a casa cuando me quedĆ© dormido”.
"..."
"Lo siento mucho. DeberĆa haber comprobado si la bebida tenĆa alcohol. Fue mi descuido”.
Ella no fue directamente culpable. Aun asĆ, ella tampoco era completamente inocente. Considerando que Iris la estaba esperando, deberĆa haber sido mĆ”s cautelosa antes de beberlo.
“No te dejĆ© porque no me gustaras. Eres mi precioso amigo”.
Carinne habló con fuerza en cada palabra. Fueron sus sentimientos sinceros y genuinos. Iris fue la única persona que la aceptó tal como era, sin prejuicios. No se pudo encontrar otra amiga que la aceptara tal como era.
Sin embargo, Iris no aceptó la disculpa ni la rechazó. Ella simplemente se sentó allĆ y la miró. QuizĆ”s su ira aĆŗn no habĆa disminuido.
Carinne se mordió el labio mientras miraba al suelo. En un momento de descuido, la amistad que habĆan construido desapareció.
“Iris, lo siento mucho. IrĆ© ahora."
Intentó darse la vuelta.
Fue en ese momento que Iris se levantó y la abrazó con fuerza.
"Carinne, no te vayas".
Una mano delgada y pĆ”lida se envolvió suavemente alrededor de su espalda. Carinne se sobresaltó y se puso rĆgida por un momento, pero rĆ”pidamente entendió la situación y extendió la mano para abrazar a Iris tambiĆ©n. Como Iris era mĆ”s baja que ella, su cabeza se apoyaba contra el cuello de Carinne.
Sus cƔlidas temperaturas corporales fluyeron a travƩs de sus cuerpos, conectƔndolos.
"Carinne, tú también eres mi amiga mÔs querida".
Dijo Iris, con la cabeza todavĆa apoyada en el hombro de Carinne.
¿Por quĆ© se le humedecieron los ojos al escuchar las palabras de Iris? Carinne se secó rĆ”pidamente las lĆ”grimas que se habĆan acumulado en sus ojos, asegurĆ”ndose de que Iris no se diera cuenta. Llorar y abrazarse era ciertamente conmovedor, pero no encajaba con su naturaleza.
"Entonces, ¿eso significa que me perdonas?"
"Por supuesto."
Pronunció Iris, levantando la cabeza y agarrÔndose de los hombros de Carinne.
Mientras volvĆa a su anterior expresión alegre, Carinne sonrió junto con ella. Se miraron con ojos afectuosos. Incluso sin hablar, podĆan sentir tan bien lo que el otro estaba pensando.
¿CuĆ”nto tiempo ha pasado asĆ?
Después de secarse por completo las lÔgrimas de la cara, Iris miró hacia el pasillo, cerró la puerta y bajó la voz.
"Entonces, ¿le confesaste al asistente?"
Aunque sus ojos todavĆa estaban inyectados en sangre, ya no habĆa rastro de tristeza en su expresión. Sus ojos amatistas brillaron con curiosidad.
"¿Eh?"
Preguntó Carinne, con el rostro lleno de confusión.
¿De quĆ© estaba hablando de repente?
“Dijiste que tomaste una copa con el asistente. ¿No estaban de buen humor juntos? ¡Hubiera sido un momento perfecto para confesarse!
Iris exclamó, su imaginación se volvió loca.
¿Esperaba una respuesta como: 'Le confesĆ© a Archen y oficialmente saldremos a partir de hoy'? Desafortunadamente, tal cosa no sucedió, por lo que Carinne decidió resumir vagamente lo que habĆa sucedido. No sabĆa cuĆ”n honesta deberĆa ser.
“No era la situación adecuada. Es un poco complicado de explicar… De todos modos, no era una situación para confesar”. Carinne levantó la cabeza y recordó el rostro oscuro y sombrĆo de Archen.
¿Confesarse en esa atmósfera? Eso no tenĆa ningĆŗn sentido.
"Veo…"
Iris parecĆa decepcionada. ParecĆa como si hubiera fracasado en su propia confesión.
"En mi opinión, si una persona confiesa, deberĆa empezar a salir de inmediato".
“ Jajaja …”
Carinne se rió, esperando que ese fuera el caso.
Bueno, pronto descubrirĆa si las palabras de Iris eran ciertas. Carinne ya habĆa decidido quĆ© decirle a Archen en la mansión del Duque Lucas.
"¿QuĆ© pasa contigo? ¿Pasó algo con el duque Lucas?
Carinne tambiĆ©n querĆa preguntarle algo. ¿De quĆ© hablaron en el bar? ¿Se acercaron mĆ”s mientras intercambiaban bebidas, etc.?
"No."
Iris respondió casualmente. Ese fue el final.
"Ah, claro…"
Hizo todo lo posible por no mostrar su sorpresa. Era porque Carinne habĆa esperado que si Iris y Duke Lucas estaban juntos, de alguna manera terminarĆan juntos, como en la historia original, aunque parecĆa que ese no era el caso.
Pero aĆŗn asĆ, no podĆa creer que estuvieran solos y no dijo nada. Entonces decidió preguntar de nuevo.
"¿EstĆ”s seguro de que no hablaste de nada?"
"Bueno en realidad no. Me preguntó cuando comencé a conocerte. Le respondÔ.
El duque Lucas parecĆa bastante inĆŗtil. Haciendo preguntas tan innecesarias.
"¿Y?"
"Eso es todo. No pude decir nada porque estaba preocupada por ti. Estaba pensando, ¿y si me abandonaras y te fueras...?
El rostro de Iris rĆ”pidamente se volvió sombrĆo.
El olvidado sentimiento de culpa llenó la mente de Carinne en un instante. DebĆa haber tenido grandes expectativas para la cita con su amiga. QuĆ© decepcionada debe haberse sentido al pensar que lo arruinó por su culpa.
"Hola, Iris."
Carinne tomó una decisión. Dado que de todos modos hoy no habrĆa nada que hacer y el clima parecĆa agradable, ¿por quĆ© no?
“¿QuĆ© tal si continuamos con la fecha que no pudimos tener ayer? HagĆ”moslo hoy”.
Los ojos de Iris se agrandaron. Sus ojos, que habĆan estado apagados, de repente brillaron.
"¡Seguro!"
Ella exclamó con un nivel extremo de alegrĆa.
“Me prepararĆ© de inmediato. Oh, antes de eso, tenĆa una lista de lugares que querĆa visitar con un amigo. DĆ©jame ver... ¡Ah!
Iris sacó un trozo de papel arrugado de lo que parecĆa ser un diario o una libreta.
En Ć©l habĆa una cafeterĆa de postres, una tienda de muƱecas y juguetes e incluso una biblioteca, aunque no era el lugar mĆ”s adecuado para una cita.
Ese dĆa, Carinne e Iris pasaron un rato agradable explorando juntas la ciudad.
