Cap. 60-El enfermizo Ayudante del protagonista masculino es mi tipo.
“¿Cómo estĆ” la condición? ¿QuĆ© diablos pasó? No pone en peligro la vida, ¿verdad?
Mientras Carinne lo bombardeaba con preguntas, el médico se estremeció ante su impulso y comenzó su explicación.
“No estĆ” en buenas condiciones ahora mismo, pero mejorarĆ”. Los sĆntomas eran Ćŗnicos. Parece que una gran cantidad de poder mĆ”gico se ha drenado de su cuerpo. Es la primera vez que veo un agotamiento tan severo de la magia”.
Carinne ladeó la cabeza ante el término médico desconocido.
"¿Agotamiento de la magia?"
“Es una enfermedad que comĆŗnmente experimentan los magos. La magia que usan no se adapta a la constitución de su cuerpo, por lo que sienten dolor cada vez que usan magia. Mientras tome su medicamento, estarĆ” bien, asĆ que no tienes que preocuparte”.
"¿Eso es todo? ¿Agotamiento de la magia, eso es todo?
"SĆ."
Le dijeron que no se preocupara, por lo que deberĆa sentirse aliviada, pero Carinne no pudo hacer eso en absoluto. Las palabras iniciales del mĆ©dico seguĆan molestĆ”ndola.
"Dijiste que los sĆntomas eran Ćŗnicos".
"..."
"Hay que explicar por quĆ© mostró sĆntomas Ćŗnicos".
El médico puso cara de preocupación y frunció los labios.
"Para ello, es necesario un examen detallado y los resultados tardarƔn aproximadamente un mes en aparecer".
"¿No existe un examen mĆ”s rĆ”pido?"
Un mes era demasiado. No creĆa que pudiera esperar un mes entero para descubrir la causa de la enfermedad. Sin embargo, el mĆ©dico hizo una expresión reacia ante su pregunta.
Definitivamente algo estaba pasando.
"¿Por quĆ©?"
“Existe una prueba que da resultados inmediatos, pero… el precio del kit de diagnóstico es bastante alto”.
“¿Sabes dónde estĆ”s ahora mismo? ¡Ivaya y lo hagalo ahora mismo! PagarĆ© todo lo que sea necesario”.
Carinne, que estaba desconcertada, gritó de repente. El mĆ©dico dijo que entendĆa y rĆ”pidamente subió corriendo las escaleras. ParecĆa que debĆa haber estado preocupado de que no le pagaran en la mansión del Segundo Ducado.
Era un mƩdico ignorante.
De todos modos, Ć©l dijo que los resultados saldrĆan de inmediato, asĆ que solo tenĆa que esperar un poco mĆ”s.
Carinne no pudo superar su ansiedad y caminaba de un lado a otro. Entonces, se dio cuenta del duque Lucas, que estaba perdido en sus propios pensamientos. Estaba contemplando profundamente algo.
Al ver eso, algo le vino a la mente.
El mĆ©dico dijo que una gran cantidad de poder mĆ”gico se habĆa drenado del cuerpo de Archen. Eso significaba que habĆa usado magia, pero ¿para quĆ© podrĆa haber usado magia antes del juicio? Y usó una tremenda cantidad de poder mĆ”gico para eso. Dado que estuvo con Ć©l por la maƱana, ¿no deberĆa saberlo el duque Lucas?
Carinne preguntó con cierta anticipación.
"¿Tiene alguna idea? Una gran cantidad de poder mĆ”gico se drenó de su cuerpo. ¿Lo que podrĆa haber ocurrido?"
"¿Por quĆ© te preocupas tanto?"
Sin embargo, el duque respondió de repente de una manera sin sentido. Ella dudó de sus propios oĆdos y preguntó de nuevo.
"¿Disculpe?"
“Ćl es de origen humilde, ¿no? Incluso si finge que no lo es, probablemente todos estĆ©n chismeando a sus espaldas”.
"¿QuĆ© estĆ”s diciendo? ¿Que acabas de decir?"
Sus mejillas se sonrojaron de ira ante sus absurdos comentarios.
“¿Es este el momento de hablar de eso? ¡EstĆ” ahĆ tirado enfermo! ¿Sin embargo, esas palabras estĆ”n saliendo de tu boca ahora mismo?
"..."
“¿QuĆ© tienen que ver sus antecedentes con algo? ¿Realmente estĆ”s pensando de esa manera? ¡Puedo ver tus verdaderos colores!"
Incluso mientras ella arremetĆa contra el Duque, lista para destrozarlo, Ć©l simplemente lo miraba en silencio.
Carinne, que habĆa estado mirando al Duque mientras refunfuƱaba, pronto se dio cuenta de que la situación habĆa tomado un giro extraƱo. Ćl la estaba mirando con ojos penetrantes como si estuviera observando su reacción. Esta vez, sus ojos carmesĆ se llenaron de sospecha.
De repente tuvo un mal presentimiento.
'... ¿Se dio cuenta?'
Aunque trató de no mostrar su pĆ”nico, no pudo evitar dejar que su mirada vacilara con ansiedad. Si la jefa de doncellas no hubiera venido a hablar con ella, su expresión probablemente se habrĆa desmoronado.
“SeƱora, el doctor tiene algo que decirle…”
Su mente se aclaró ante las palabras de la jefa de doncellas y su corazón se calmó.
Dejemos el futuro a sus yoes futuros. Ahora era mƔs importante escuchar al mƩdico.
"Hablo contigo mƔs tarde."
DespuĆ©s de terminar su conversación con el mĆ©dico, Carinne se dirigió directamente a su habitación cuando la criada le dijo que Archen se habĆa despertado. Estaba sentado en la cama, a punto de levantarse. Su rostro enfermizo estaba menos pĆ”lido que antes, pero todavĆa pĆ”lido.
"¿Adónde vas? Por favor quĆ©date en la cama. EstĆ”s bien."
"No. Ya te he causado suficientes problemas, asĆ que volverĆ©”.
A pesar de su persuasión, se obligó a levantarse de la cama. Cuando dio un paso adelante, su cuerpo se balanceó peligrosamente.
"Quedate en la cama. Si no quieres acostarte, al menos siĆ©ntate”.
"Estoy bien."
"¿QuĆ© quieres decir con que estĆ”s bien?"
Carinne le espetó con irritación.
Abrió los ojos con dificultad, parecĆa que estaba luchando incluso por ponerse de pie mientras la ignoraba e inclinaba la cabeza hacia ella. Estuvo a punto de salir de la habitación tan pronto como terminó de saludarla.
Sin embargo, se detuvo en seco ante sus siguientes palabras.
"Usaste magia para falsificar el orĆ”culo, ¿no?"
El mĆ©dico habĆa dicho que la energĆa mĆ”gica agotada de Archen no podĆa explicarse mediante magia ordinaria. Dijo que sólo tendrĆa sentido si fuera una magia a gran escala que pudiera tragar el cielo y derribar la tierra.
Tan pronto como escuchó eso, le vino a la mente una escena.
…El cielo enrojecido y las gotas de lluvia, la luz en forma de ocho arremolinĆ”ndose en el cielo. Era obvio, de verdad. Era extraƱo que de repente llegara un orĆ”culo despuĆ©s de quinientos aƱos y aĆŗn mĆ”s extraƱo que el orĆ”culo demostrara su inocencia, que no tenĆa nada que ver con la santa.
¿Por quĆ© no se habĆa dado cuenta de un hecho tan obvio?
"Me desplomé debido a mi enfermedad crónica".
“No mientas. Lo escuchĆ© del mĆ©dico. Dijo que una gran cantidad de poder mĆ”gico abandonó tu cuerpo. Por eso estĆ”s enfermo”.
Fue una observación precisa. Mientras Ć©l evitaba su mirada y permanecĆa en silencio, Carinne lo observó en silencio por un momento antes de abrir la boca.
“Dijiste que duele cuando usas magia. No deberĆas usar magia, pero yo no lo sabĆa y seguĆ pidiĆ©ndote que la usaras”.
SentĆa un dolor intenso cada vez que usaba magia. Ella se dio cuenta sólo despuĆ©s de escucharlo del mĆ©dico. Por quĆ© parecĆa deprimido cada vez que se mencionaba la magia y por quĆ© se mostraba reacio a usarla.
Ese dĆa, usó la excusa de que se habĆa quedado sin manĆ” para evitar usar magia, y el dĆa del Festival de las Flores de Ashita, dudó antes de usar el hechizo de rastreo por la misma razón. No querĆa lanzar magia si eso significaba soportar el dolor.
Debe haber sido por eso que parecĆa molesto despuĆ©s de recibir elogios en el carruaje camino a encontrarse con Marta, y por eso hizo esos comentarios significativos el dĆa del Festival de las Flores de Ashita. No estaba deprimido simplemente porque no podĆa lograr su sueƱo de convertirse en mago imperial.
Como mago, no poder usar magia debe haber sido una gran desesperación para él.
Una vez que se dio cuenta de la verdad, lo primero que sintió fue culpa.
¿Por quĆ© no lo habĆa investigado un poco mĆ”s a fondo? ¿Por quĆ© no habĆa adivinado que podrĆa haber otra razón? ¿Y por quĆ© no le habĆa dicho nada? ¿Era porque no querĆa que ella se preocupara? ¿Y entonces actuó como un tonto, sin decir nada y haciendo todo lo que ella le pedĆa?
“¿Por quĆ© no me dijiste nada? Incluso hoy. Casi mueres”.
En prisión, Carinne sintió su muerte inminente y se despidió de él. Debió estar aterrorizado cuando ella reaccionó de una manera incomprensible. Tomó la mejor decisión que pudo para salvarla y gracias a eso ella sobrevivió.
Pero a diferencia de Carinne, casi pierde la vida.
Si no lo hubiera encontrado a tiempo, habrĆa muerto en ese callejón oscuro. Sin nadie que lo llore, solo y desolado, sobre el frĆo suelo de piedra. Incluso si su cuerpo fuera descubierto mĆ”s tarde, se desconocerĆa la causa de la muerte y ella nunca sabrĆa que Ć©l habĆa arriesgado su vida por ella.
"SabĆas que esto pasarĆa. SabĆas que podrĆas morir”.
El mĆ©dico dijo que no podĆa haber estado ajeno a sus sĆntomas porque el dolor que solĆa sentir era considerable, por lo que debió hacerlo sabiendo que terminarĆa asĆ. SabĆa mejor que nadie que sentirĆa un dolor intenso despuĆ©s de realizar el hechizo y que incluso podrĆa perder la vida a causa de ello.
A pesar de saber eso, siguió adelante con su plan.
“¿Por quĆ© diablos hiciste algo asĆ? ¿QuĆ© hice para merecer esto?"
Ćl era su amigo. AĆŗn asĆ, incluso si fueran amigos cercanos, ¿quĆ© razón podrĆa tener Ć©l para salvarla a costa de su propia vida? No eran padres e hijos, ni amantes. ¿Era realmente su amistad de unos meses mĆ”s preciosa que su propia vida?
“Sabiendo que podrĆas morir, ¿por quĆ©…”
Carinne dejó de regaƱarlo. Fue porque pensó que sabĆa la razón.
La razón por la que arriesgó su vida para realizar el hechizo y fabricar el orÔculo. La razón por la que mintió, diciendo que fue por su enfermedad crónica, para que ella no se preocupara por él. Y la razón por la que no la miró a los ojos en ese momento y bajó la cabeza como si alguien estuviera siendo castigado.
Seguramente no.
Eso no puede ser todo. Fue ridĆculo.
Sin embargo, no hubo otra explicación. Al contrario, si ese era el motivo, todo tenĆa sentido.
"Ah."
Finalmente al darse cuenta de la verdad, los ojos de Carinne se abrieron con incredulidad. Al igual que una persona en un cuadro, se quedó inmóvil.
