Cap. 54-El enfermizo Ayudante del protagonista masculino es mi tipo.
Ah, eso era correcto.
Esta vez, la vĆctima del plan del tipo del bigote no fue el Duque Tricia sino ella misma. La nueva sirvienta, la que plantó el chico del bigote, debe haber escuchado de las otras sirvientas sobre su comportamiento inusual y se lo informó. Debió haber pensado que era sospechoso y haber ideado un plan.
'Entonces, la noticia de que los padres de Marie resultaron heridos tambiƩn fue...'
Era muy probable que el tipo del bigote lo hubiera orquestado.
En la mansión del Ducado, Carinne vivĆa prĆ”cticamente sola, por lo que era raro contratar una nueva criada. Para poder colocar un agente interno, habrĆan tenido que deshacerse de una de las sirvientas, y tenĆa que ser Marie. HabĆa otras formas de daƱar a Marie directamente… pero debieron haber temido que eso despertara sospechas, ¿verdad?
Como se esperaba de ese meticuloso bastardo.
"Parece que te estÔs devanando los sesos, pero es inútil".
Por mucho que lo odiara, ese tipo tenĆa razón.
Esta situación ciertamente era desventajosa para ella. Todas las doncellas de la mansión, excepto Marie, eran hostiles hacia Carinne. Para decirlo sin rodeos, a las sirvientas no les importarĆa si era una bruja o no. Si pudieran verla siendo castigada, con gusto testificarĆan que ella era una bruja, independientemente de si lo era o no.
¡Sonido metĆ”lico seco!
En ese momento, sus muƱecas fueron repentinamente atadas con esposas.
Era Marta.
Carinne exclamó sorprendida.
“¡Dijiste que estabas esperando el procedimiento!”
"Simplemente terminó".
…¿Ese fue el procedimiento? Sólo le hicieron unas cuantas preguntas y la metieron en la cĆ”rcel con esposas. ¿QuĆ© tipo de sistema de justicia tenĆa este paĆs? La estaban encerrando y encadenando sin ninguna prueba adecuada.
Entonces, de repente se le ocurrió una idea. Carinne bajó la voz para que sólo Marta pudiera oĆrla.
“UsarĆ© el favor ahora mismo. Esa cosa."
Marta le debĆa un favor. Con el poder del Comandante de los Caballeros, que contaba con la confianza del Rey y el apoyo del pueblo, limpiar su nombre no deberĆa ser demasiado difĆcil.
Sin embargo, Marta acabó con sus esperanzas en un instante.
"No sƩ de quƩ estƔs hablando".
Su frĆa respuesta la hizo sentir como si toda la sangre se estuviera drenando de su cuerpo. No habĆa una sola persona en este mundo en quien pudiera confiar.
Mientras se hundĆa en la desesperación y se daba cuenta de que estaba sola en este mundo, Marta habló.
"Si demuestras que eres la verdadera princesa en el juicio, serƔs absuelta".
Fue una declaración formal, pero estaba claro que lo decĆa por su bien. Incluso eso fue algo. Carinne se aferró desesperadamente al salvavidas que le habĆan arrojado.
“¿En quĆ© se basarĆ” el juicio? Seguramente no me van a tirar al agua para ver si floto o no, ¿no?”
Marta fingió no escuchar la segunda pregunta de Carinne.
“Se basarĆ” en los testimonios de quienes te rodean”.
La mención de los testimonios de quienes la rodeaban parecĆa ofrecer un rayo de esperanza. A diferencia de las sirvientas, Iris y Archen darĆan testimonios a su favor. Al duque Lucas tambiĆ©n parecĆa gustarle, por lo que no tenĆa que preocuparse por su testimonio, aparte del incidente anterior.
Sin embargo, Marta no habĆa terminado de hablar.
"TambiƩn te haremos algunas preguntas para confirmar que no eres una bruja".
Su corazón se hundió ante esas palabras.
Al igual que cuando le preguntaron antes sobre el nombre de la duquesa Tricia, ¿quĆ© pasarĆa si le preguntaran algo que no sabĆa? TodavĆa sabĆa menos sobre la Carinne original de lo que no sabĆa.
“¿QuĆ© pasa si no puedo responder ni siquiera una pregunta?”
Temiendo que Marta sospechara de ella, añadió rÔpidamente.
"Sólo hipotéticamente".
Marta respondió secamente como si se preguntara por qué preguntaba tal cosa.
"Todos los que hasta ahora han sido declarados brujos han sido quemados en la hoguera".
La oscuridad que se habĆa disipado brevemente regresó y su visión se oscureció nuevamente. ¿QuiĆ©n dijo que poseer a alguien era un paseo por el parque?
La vida de una persona poseĆda no era nada fĆ”cil.
Carinne miró fijamente al vacĆo como una loca.
Pronto, los caballeros la escoltaron a la prisión subterrÔnea. Esperó un rato, por si acaso, pero el Duque Patricia nunca apareció.
'¡Cuando lo encerraron, lo visitaba todo el tiempo!'
Cuando encarcelaron al duque Tricia, que le debĆa diez mil millones de oro por el juego al tipo del bigote, Carinne lo visitaba todos los dĆas. No fue porque le agradara el Duque Tricia, sino porque era lo correcto segĆŗn la etiqueta del PaĆs del Este, su paĆs original.
Sin embargo, el Duque Tricia, y mucho menos actuando humanamente, ni siquiera apareció, a pesar de que su hija estaba en una situación tan terrible. Probablemente estaba borracho y desmayado en algún bar. O tal vez estaba apostando en un viaje al campo. O tal vez el tipo del bigote intervino en esto de antemano.
Si el duque Tricia se hubiera puesto del lado de su hija, lo habrĆan visto como un obstĆ”culo y lo habrĆan bloqueado de antemano. Como no pudo obtener ayuda del Duque Tricia, dependĆa totalmente de ella limpiar su nombre.
'Esperar. ¿QuĆ© tipo de preguntas me harĆ”n en el juicio?
En el tribunal, le harĆan preguntas mĆ”s detalladas que el nombre de su madre o el tipo de tĆ© que bebĆa.
SabĆa muy poco sobre Carinne.
La información sobre Carinne que salió en la novela fue que ella era la Princesa del Segundo Ducado que estaba enamorada no correspondida del Duque Lucas, que tenĆa una personalidad malvada y que tenĆa cierto color de cabello y ojos.
Información inĆŗtil como esa no serĆa suficiente para demostrar que ella era la verdadera Carinne. Si le preguntara a algĆŗn noble de Esmeril, podrĆan responder eso.
'¿DeberĆa fingir que tengo amnesia ahora mismo?'
Era casi lo Ćŗnico que podĆa hacer en esta situación. Sin embargo, si le preguntaran por quĆ© no lo habĆa dicho antes, no tendrĆa respuesta.
AdemĆ”s, a juzgar por las palabras del bigotudo de que alguien que fue acusado de brujo hace cien aƱos fue ejecutado despuĆ©s de decir lo mismo, era peligroso porque podrĆa resultar contraproducente.
Deseó haber fingido tener amnesia tan pronto como poseyó el cuerpo y difundió el rumor por el vecindario. Se sintió increĆblemente imprudente al pensar que podĆa actuar como Carinne con el conocimiento superficial que habĆa adquirido de los libros.
'La amnesia es algo prohibido. Entonces, ¿quĆ© mĆ”s hay...?'
Mientras respiraba profundamente y trataba de calmar su mente, le vinieron a la mente varias ideas.
¿DeberĆa escribir una historia sobre la pĆ©rdida de todos sus recuerdos despuĆ©s de haber sido maldecida por alguien? ¿O deberĆa actuar como una hija malvada y poco filial y preguntar por quĆ© tenĆa que recordar el nombre de su madre? ¿O deberĆa llorar y suplicar compasión, diciendo que todo esto era un plan del tipo del bigote y que ella era simplemente una pobre vĆctima?
Si no…
Carinne se agarró el pelo y se desplomó.
Incluso ella sabĆa que todas eran ideas ridĆculas. SerĆa difĆcil encontrar a alguien que le creyera, una bruja, y con la personalidad malvada del bigotudo, no le dejarĆa ninguna escapatoria para escapar.
¿No simplemente bloqueó la laguna de la amnesia como si no fuera nada?
Cuando se dio cuenta de que no habĆa salida, su visión se oscureció.
'Incluso renunciƩ a mi sueƱo de salir con Archen...'
Pensar que estarĆa en peligro de ser ejecutada por bruja.
Incluso si tuviera mala suerte, no podrĆa ser tan malo. Otras personas que poseĆan cuerpos vivieron felices para siempre, enamorĆ”ndose de hombres guapos y viviendo bien. ¿Por quĆ© la vida fue tan difĆcil para ella despuĆ©s de la posesión, tanto antes como despuĆ©s?
* * *
"¡¿Me has oĆdo?!"
"..."
"¿QuĆ© vamos a hacer ahora? A juzgar por la confianza que tiene el vizconde Frank, estĆ” claro que los superiores han llegado a un acuerdo”.
"..."
“Ni siquiera permitieron el uso de drogas de confesión. Si eso no es intentar amaƱar el juicio, ¿quĆ© es entonces?
"..."
"¡Di algo si tienes boca!"
Archenas se sintió muy agitado. Hizo declaraciones que no se diferenciaban de la traición en un tono acalorado.
“¿Me estĆ”s escuchando siquiera?”
Ahora que lo pienso, la única vez que actuó de manera diferente a lo habitual fue cuando se trataba de asuntos relacionados con la Princesa. Asà era cuando estaba preocupado por la Princesa en la fiesta, cuando evitaba sus preguntas después del festival, y ahora, bueno, como pudiste ver.
“Si la voluntad del Duque es permanecer en silencio, darĆ© un paso adelante solo. No me culpen si tengo que manchar el nombre del Primer Ducado en el proceso”.
"El juicio era maƱana, ¿no?"
El duque Lucas abrió tardĆamente los labios. Ya tenĆa un plan bien organizado en su cabeza sobre cómo limpiar el nombre de la princesa.
El hombre que tenĆa delante parecĆa completamente inconsciente de ello.
“AsistirĆ© personalmente al juicio. Debes sacar la lista de preguntas que harĆ”n los jueces y entregĆ”rsela a la princesa antes del juicio”.
"¿Eso es todo?"
Archenas no pudo ocultar la decepción en su voz.
“Como sabes, el Ćŗltimo juicio por brujerĆa fue hace cien aƱos. Hay muy poca información disponible. No hay otro camino que ganar el juicio. A menos que una revelación divina baje del templo”.
“¿QuĆ© hay de sobornar a los sacerdotes?”
Una risa sin humor escapó de sus labios.
En el pasado, nunca habrĆa dicho algo asĆ. Por lo general, habrĆa reprendido a la persona que lo sugirió, diciendo que era ridĆculo.
“Hay muchas posibilidades de que estĆ©n confabulados con otra persona. FĆ”cilmente podrĆamos terminar siendo utilizados contra ella”.
El duque se reclinó en la silla y continuó lÔnguidamente.
“Los nobles estarĆ”n a cargo del juicio, pero no pueden ignorar a la opinión pĆŗblica. Los plebeyos tambiĆ©n participarĆ”n en el juicio, por lo que si la princesa responde bien a las preguntas, no serĆ” tildada de bruja. HablarĆ© con Su Majestad al respecto con anticipación”.
"Entonces, todo lo que puedo hacer es entregarle la lista de preguntas".
"SĆ. Eso es todo."
"Aunque seguramente debe haber una manera mƔs segura".
Aunque le habĆan dado una solución, Archenas no pudo deshacerse de su ansiedad. No podĆa quedarse quieto y seguĆa caminando de un lado a otro como un hombre al lĆmite de su ingenio.
"Buscaré otras opciones, asà que dame algo de tiempo".
"Haz lo que te dije que hicieras primero".
El duque lo interrumpió.
Fue una orden.
Archenas se dio cuenta de eso y se mordió el labio antes de agachar la cabeza.
"Comprendido."
“Por cierto, el dĆa del festival. ¿Realmente no hubo nada fuera de lo comĆŗn con ella?
El duque lo llamó cuando estaba a punto de salir de la oficina.
"Tengo curiosidad."
“Como ya les dije, no hubo nada. Sólo la acompaƱƩ a casa porque dijo que tenĆa algo que hacer”.
Aunque su voz era seca y sin emociones, sus ojos azules brillaban con incertidumbre. El duque lo notó de inmediato.
"Veo. Tu puedes ir."
Le estaba ocultando algo.
Algo debió pasar entre Ć©l y la Princesa el dĆa del festival. No sabĆa quĆ© era, pero el hecho de que no querĆa hablar de ello…
AsĆ que eso fue todo.
El duque lo recordaba vĆvidamente cuando tomó la mejilla de la princesa hace dos dĆas, con el rostro sonrojado porque no se atrevĆa a mirarla adecuadamente.
"...EstĆ” poniendo su mirada en una mujer inalcanzable".
TenĆa que enamorarse de la princesa, precisamente. No el hijo ilegĆtimo de un humilde plebeyo, ni el bastardo de algĆŗn noble, sino la Princesa del Segundo Ducado, nada menos.
Como el Duque Tricia no tenĆa otros hijos, la Princesa estarĆa a cargo del Segundo Ducado con el tiempo. Era imposible que una princesa como esa estuviera interesada en un humilde ayudante de una familia plebeya. No tenĆa dinero ni estatus, ¿y quĆ© dama noble querrĆa jugar con un hombre sin nada?
SerĆa una historia diferente si fuera una noble aburrida que busca algo de emoción, pero la princesa ni siquiera estaba casada todavĆa, y la reputación de una mujer antes del matrimonio determinaba el resto de su vida.
Incluso el tipo de socio que encontrarĆa dependerĆa de su reputación.
La princesa era inteligente, asĆ que no podĆa ignorarlo.
Ella podrĆa estar actuando amistosamente con Ć©l ahora y llamĆ”ndolo amigo cercano, pero probablemente fue solo una diversión temporal. Pensando en lo que la princesa habĆa dicho antes, tal vez incluso estuviera disfrutando de esta situación.
¿Arquenas no se dio cuenta de eso? ¿CreĆa que la princesa estaba realmente interesada en Ć©l? Si bien no era asunto suyo, sentĆa un poco de lĆ”stima por Ć©l porque sabĆa que su deseo nunca se harĆa realidad. Ćl mismo se lo habĆa buscado, por lo que tuvo que lidiar con las consecuencias.
El duque se sacudió sus pensamientos y abrió un expediente. No tuvo tiempo para hablar tranquilamente de la vida amorosa de otra persona.
El juicio por brujas era maƱana.
